opinión
Lorem ipsum Palestine

Lidón Soriano Segarra, Eduardo Ibero Albo y Dyna Kharrat Juanbeltz, de la plataforma Yala Nafarroa, en los preparativos del chupinazo de 2025.
En márketing y más concretamente en maquetación se denomina coloquialmente lorem ipsum al texto que se incorpora en los diseños a efectos meramente estéticos. Es un texto latino sin sentido que permite a los técnicos hacerse una idea de cómo quedará una pieza una vez se incorpore la redacción definitiva. Es pues una concatenación de palabras vacías, sin fondo, que permiten vislumbrar la forma futura de un texto final.
Parecido a la plataforma Yala Nafarroa con Palestina, que ha sido seleccionada por el consistorio pamplonica de EH Bildu -tras una sospechosa votación popular- para encender el conocido chupinazo. Un cascarón de manual carente de fondo que ha tenido su minuto de gloria vociferando eslóganes propalestinos en el inicio de una de las fiestas españolas con mayor impacto internacional. Intuimos que es una plataforma izquierdista, abertzale, comprometida, ecologista, y, en general, superchula, que colecciona pañuelos palestinos y que además sabe inglés: “Free Palestine!”.
No entiendo de qué manera puede compaginarse un mensaje tan elevado y transcendental como la oposición a un “genocidio masivo” con el inicio de nueve días con sus ocho noches de constante jarana, bebercio y exceso. Cómo puede ser compatible denunciar la exterminación de un pueblo con el puro y llano jolgorio
Poco más se sabe de este grupete de concienciados, salvo una página web chapucera, vacía de contenido, en la que ni se han molestado en sustituir el lorem ipsum por una redacción real. Porque para ellos el fondo es lo de menos, quizá demasiado complicado y laborioso cuando se trata de representar una performance antiisraelí ante los ojos de media España y parte del extranjero.
Pobres palestinos, si estos elementos de cartón piedra son sus defensores. Resulta insultante que el drama que se está viviendo en Israel y Palestina a raíz de los asesinatos, violaciones y secuestros de Hamas aquel 7 de octubre de hace casi dos años, tenga que convivir con estos farsantes afligidos a tiempo parcial, concienciados solo para el espectáculo y el postureo.
No entiendo de qué manera puede compaginarse un mensaje tan elevado y transcendental como la oposición a un “genocidio masivo” con el inicio de nueve días con sus ocho noches de constante jarana, bebercio y exceso. Cómo puede ser compatible denunciar la exterminación de un pueblo con el puro y llano jolgorio.
Es evidente que estas señoras y señor saben de fiestas y de exaltación de la amistad, pero poco o nada deben conocer de Próximo Oriente. Se apretarán bien el pañuelo palestino al cuello al igual que hacen los domingos con la bufanda del Atlethic
Denunciar matanzas indiscriminadas para acto seguido corear a algún saltimbanqui, procesionar con la charanga, hincharse a comer, callejear de madrugada o bailar “a tope”; me resulta insultante tanto para los israelíes como para los palestinos, que, digo yo, no están para fiestas.
Ahí, entre la marea de pañuelos rojos, había quien ondeaba una bandera palestina como quien menea la enseña de un club de deportivo al inicio del encuentro. Se convierten en hooligans de un país, de un pueblo o de una región del mundo como quien abraza los colores de un equipo de fútbol. Su actitud en cuanto a la geopolítica es que “no se comprende, se siente”. ¡Viva el Betis manque pierda! ¡Viva Palestina libre!
Es evidente que estas señoras y señor saben de fiestas y de exaltación de la amistad, pero poco o nada deben conocer de Próximo Oriente. Se apretarán bien el pañuelo palestino al cuello al igual que hacen los domingos con la bufanda del Atlethic, pero eso no les encumbra como referentes morales, solo les autoriza a hacer el ridículo.
Se ofende la embajada de Israel por el evidente antisemitismo de los del balcón microfonado y por el bochorno que les supone tan evidente muestra de manipulación institucional. Para ellos, el chupinazo ha sido un espectáculo censurable por su trasfondo antijudío y hacen bien en denunciarlo, pero para mí lo ha sido porque además simboliza la estupidez de un representante español proyectando una imagen superficial y paleta de España y de los españoles.