enfoques del director
Sánchez ve a España de cine, pero es una película de terror: el presidente y su realidad paralela
El Gobierno sometía al parlamento esta semana una de sus leyes estrella: la reducción de la jornada laboral. Durante la votación, que perdió, había una ausencia significativa: la de Pedro Sánchez, máximo responsable de esa ley, que se fue al cine con Begoña horas después de que su mujer compareciera ante el juez Peinado investigada por malversación de dinero público. Se ve que la ley no era tan importante como nos decían porque Sánchez prefirió la 'premiere' de Almenábar que votar su trascendental reducción de jornada. No sé, algo no encaja.
El caso es que Sánchez ve a España de cine y desde el cine. En concreto vive en su propia película de ficción, una que se ha montado en la cabeza. Este viernes nos ha dicho que nuestro país va tan bien que estamos no ya en un cohete sino en los albores de un nuevo tiempo, una "gran revolución industrial". La película de ficción de Sánchez podría titularse "La la Land" o "Sánchez en el país de las maravillas". La película sobre la España real, sin embargo, es todo lo contrario. El retrato de nuestro país en la actualidad podría titularse "Apocalipsis Now", si queremos centrarnos en la situación general; "El Padrino", si ponemos el acento en la corrupción y la mafia que dirige el país, o "Torrente" si nos fijamos en los episodios más chuscos y cutres de la corrupción sanchista.
Sánchez vive en su ficción, en la que su mujer, su hermano, su fiscal y su partido son víctimas de una cacería injusta que tiene como objetivo acabar con él. Porque él es siempre el protagonista y la víctima. Lo malo es que empezamos a pensar que el personaje le ha devorado, que se ha metido tanto en el papel que ya cree de verdad lo que dice. Lo que empezó siendo una estrategia de defensa parece haberse convertido en una convicción.
Por eso va al cine el día que declara su mujer y se vota en el Congreso su ley de reducción de la jornada electoral, porque está fuera de la realidad y quiere demostrarle al mundo que todo eso, la corrupción, la soledad parlamentaria, sus problemas legales, le resbalan. El tiene una película en su cabeza en la que el guionista Tezanos le ha escrito que lleva 9 puntos de ventaja al PP.