enfoques del director
Sánchez se delata: las razones por las que el 'caso Begoña' le afecta más que el 'caso Ábalos'
El 'caso Ábalos', es evidente, es de una gravedad y un alcance muy superiores al 'caso Begoña'. Más dinero, más implicados, una trama corrupta en el corazón del Gobierno y del PSOE... Ni punto de comparación. Sin embargo, ahora mismo, en la situación actual, a Sánchez le supone un quebradero de cabeza mucho mayor la investigación contra su esposa que la que implica a su Ejecutivo y a su partido a través de sus dos ex máximos colaboradores, Cerdán y Ábalos.
Y no es una especulación, es una constatación de los hechos, un simple análisis de su comportamiento en un caso y el otro. Lo primero es su sobrerreacción cuando se enteró de que Begoña Gómez iba a ser investigada por el juez Peinado. Recuerden, se encerró en La Moncloa 5 días, se aisló de todo y de todos, incluidos sus ministros más próximos, y montó un teatrillo sin precedentes para transmitir la imagen de un presidente perseguido por la Justicia a través de su mujer. Absurdo, ridículo y exageradísimo.
La estrategia hizo aguas, al menos desde el punto de vista judicial. La investigación siguió su curso y Sánchez intentó bombardearla por tierra, mar y aire, con recursos y querellas contra el juez, con ataques personales y descalificaciones desde los medios afines, e incluso con una ley de punto final que pretendía abortar las investigaciones que partieran de una denuncia impulsada por la acusación popular, como la de Begoña, y además con carácter retroactivo. Una vergüenza antidemocrática, más propia de regímenes caribeños.
Mientras su físico se iba deteriorando, la investigación contra su esposa avanzaba a pesar de todas las trabas. Así que Sánchez pasó al ataque directo al juez: Begoña es inocente y el juez hace política y participa de un complot de la 'fachosfera' contra el progresista y magnífico presidente que tenemos. Poco más o menos es lo que ha dicho él y todo el equipo de opinión sincronizada que incluye a ministros y periodistas. Y en esa estrategia siguen, la de descalificar al juez y pintarle como una extensión del PP y Vox.
Esta sobreactuación permanente que se ha ido intensificando no la hemos visto ni de lejos en el 'caso Ábalos', a pesar de que es este el que peores consecuencias puede tener para él y su Gobierno. Es el 'caso Begoña' el que toca la fibra sensible de Sánchez. Ver a su mujer en el banquillo e incluso condenada es una posibilidad cada día más real que le obsesiona. Es su talón de Aquiles, pero hay que dejar clara una cosa: si Begoña acaba enjuiciada será por sus propios errores, no por ninguna operación contra el Gobierno.