enfoques del director
A Sánchez se le complica la declaración en el Senado: la UCO aporta más chistorras de Ábalos y Koldo
Todavía no hay fecha para el interrogatorio a Pedro Sánchez en la comisión de investigación del Senado. Será antes de que acabe este mes de octubre, probablemente a finales. Y eso es un problema muy grave para Sánchez porque cada día que pasa aumentan los indicios de corrupción y se le complican las explicaciones que va a tener que dar en la Cámara Alta.
Este jueves hemos conocido más mensajes de Koldo y Ábalos con decenas de ingresos en efectivo, referencias a las 'chistorras' -ya saben billetes de 500 euros- y viajes pagados a Jésica, la prostituta al servicio de la trama que acompañó al ministro en al menos 13 viajes tanto del Gobierno como del PSOE. Sánchez no se enteraba de nada, al parecer. Lo va a tener que explicar muy bien. Todo eso y lo que puedan aportar o desvelar Ábalos y Koldo al juez la próxima semana, los días 15 y 16 de octubre, cuando declaren otra vez ante el juez del Supremo.
Imaginen el panorama: Ábalos o Koldo o ambos cantan, meten la pata, desvelan información comprometedora o incluso salen del TS camino a la prisión de Soto del Real. Y con esa cárcel recién salida del horno o con nuevos datos comprometedores, Sánchez tendría que enfrentarse a un interrogatorio que puede durar hasta 6 horas y media.
Santos Cerdán está intentando que eso no suceda. ¿Cómo? Pues aplazando a noviembre esas declaraciones de Koldo y Ábalos. Alega que sus abogados tienen juicios esos días y que no pueden acudir al interrogatorio en el Supremo, pero suena a maniobra dilatoria, a un intento un poco a la desesperada para intentar que Sánchez acuda al Senado antes de que su exministro y el asesor de su exministro le compliquen la vida en el Supremo.
Este mes de octubre va a ser demoledor para el sanchismo por una sencilla razón: todos los frentes judiciales avanzan y la situación solo puede ir a peor.