enfoques del director
Sánchez baraja un adelanto electoral: los 3 síntomas de un adelanto a 2026 que delatan al presidente
Pedro Sánchez baraja adelantar las elecciones generales a 2026 y hay ya indicios de ello. Oficialmente tanto desde el PSOE como desde La Moncloa como él mismo lo niegan, claro. Sugerirlo sería casi tanto como anunciarlo, reconocer en público que esto no da para más y que la situación es insostenible. Y lo es: en minoría en el Congreso, sin capacidad para aprobar leyes, sin presupuestos y sin ideas, la legislatura está finiquitada. Lo que aguante será con respiración asistida. Por eso Sánchez sabe que le va a resultar muy complicado llegar en estas circunstancias al verano de 2027 y empieza a tomar posiciones por si decide finalmente anunciar elecciones anticipadas en 2026, cosa que ni él mismo sabe en estos instantes, pero no descarta.
El primero de esos síntomas es su repentina incursión y la de Bolaños, por ejemplo, en la red social TikTok, consumida de manera muy mayoritaria por jóvenes, la franja de votantes donde el PSOE está sufriendo una fuga masiva. En esa misma estrategia se puede interpretar su reciente visita a RNE3 ataviado con chupa vaquera y camiseta para contarnos (contarle a los jóvenes en realidad) que a él le encanta Rosalía, que es un tío enrollado, uno más de la pandilla.
Es más que discutible que la estrategia le dé buen resultado, pero es lo que busca. Parece que es disparatado pensar que los jóvenes son tan tontos como para pasar de acordarse de la madre de Pedro Sánchez en discotecas, conciertos y fiestas populares -como sucede habitualmente- a confiar en él porque se disfrace de joven y nos hable de sus gustos musicales o de su libro preferido.
El segundo síntoma de que puede haber elecciones es la determinación que parece tener el Gobierno para presentar los Presupuestos Generales del Estado para 2026 a pesar de que sabe que no tiene votos para sacarlos adelante. Si los presenta, como aseguran Pilar Alegría y Montero, será una señal muy fuerte del adelanto electoral, porque veremos unas cuentas disparatadas a modo de escaparate electoral que parecerán más el cuento de la lechera que un presupuesto real. Va a ser obscena la utilización de los presupuestos como arma electoral, para mandarle a la población un mensaje muy claro: si no me votáis esto es lo que os vais a perder y además la derecha vendrá con los recortes.
Economía
Sánchez enloquece, como no puede aprobar los PGE dice que los prorrogados le sientan bien a España
Israel García-Juez