la mirilla
Sánchez gestiona atestados

Leire Díez, la fontanera de la mafia del PSOE, con Pedro Sánchez
El PSOE ya no es un partido.
Es una sección de sucesos.
Hoy todas las portadas cuentan lo mismo: la detención de Leire Díez, la “fontanera” del poder socialista, y del expresidente de la SEPI, Vicente Fernández.
Otro día más, otra trama más.
La ejecutiva del PSOE ya es casi una sección de la policía judicial.
Entre corrupción y escándalos sexuales, el cuadro se completa: el presidente de la Diputación de Lugo, José Tomé, dimite tras una denuncia de acoso.
Uno más en la larga lista. Y nadie se atreve a apostar por dónde acaba.
Todo en un partido que presume de feminismo mientras sus casos se amontonan como expedientes en un juzgado de guardia.
A Sánchez se le viene encima una sangría judicial, moral y política.
Y no es casualidad: cuando un proyecto se pudre arriba, gotea abajo.
El líder socialista vive en la negación y el partido en el descontrol.
Un deterioro que ya no puede taparse con ninguna cortina de humo: ni Gaza, ni los CIS de Tezanos, ni el discurso de víctima permanente.
El PSOE ya no gestiona España. Maniobra entre escándalos. Cada día uno. Cada día peor.
Y mientras tanto, Sánchez sonríe, acusa a Ayuso, ataca a jueces y se hace el ofendido.
El socialismo de hoy no escribe política. Rellena atestados.
A.M. BEAUMONT