Sánchez: esto no va de obispos, va de sentido común y libertad
A Pedro Sánchez le ha venido de perlas las declaraciones del presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, reclamando una salida para un país bloqueado. Elecciones, moción de censura, o cuestión de confianza. Lo que ha dicho Argüello es lo que piensan la mayoría de españoles, también de izquierdas, y que a Sánchez le ha servido para agitar la veta más anticlerical de la izquierda más radical.
Ya conocemos al presidente del Gobierno. Ante la falta de presente y de expectativas de futuro, recurre a Franco o a las sotanas para crear parroquia alrededor de los suyos con las viejas canciones de la izquierda española más radicalota. En realidad, el presidente de la Conferencia Episcopal no ha dicho nada extraordinario.
Uno puede comulgar más o menos con lo que dice la Iglesia Católica, pero es innegable que esta institución y sus representantes tienen derecho a la libertad de expresión y no porque los españoles sean mayoritariamente católicos sino porque España es un país democrático.
Por otra parte, reclamar elecciones, moción de censura o cuestión de confianza es poner las tres pistas de salida que la Constitución ofrece para crear un ambiente más sano y menos enrarecido por la situación de bloqueo en la que estamos. Ni es palabra de Dios, ni un dogma papal ni una interferencia en el poder político, ni una manifestación de la derechona más rancia. Es simplemente una opinión de una institución social, como podrían ser los sindicatos o los empresarios.
Y en este caso, y viendo la que está cayendo, hasta es una indicación de por donde está el camino de salida. Esto no va de obispos y de sotanas, va de sentido común y de dejar que ella libertad circule.