ESdiario

EL CONTRAPUNTO DE @NUEVOSURCO

El dolor de las víctimas no se compra con dinero, y Óscar Puente lo sabe

(Foto de ARCHIVO)
Trabajadores realizan tareas de retirada de los vagores en el punto de las vías donde tuvo lugar el accidente de trenes de Adamuz, a 24 de enero de 2026 en Adamuz (Córdoba, Andalucía). 

Los trabajos en la zona del accidente ferroviario ocurrido el pasado domingo en Adamuz (Córdoba) continúan este sábado centrados en la retirada de los vagones y restos de vagones de ambos trenes. Casi una semana después del accidente, ocurrido durante la tarde del domingo 18 de enero de 2026, se está procediendo a la limpieza de las vías y de su entorno, siendo todo ello previo a la labor de la reposición de los tramos de vías que resultaron dañadas. Los trabajos se desarrollan para lograr abrir de nuevo para la circulación de trenes de alta velocidad este tramo de la línea que conecta a Andalucía con Madrid.

Guillermo Morales / Europa Press
24/1/2026

Creado:

Actualizado:

Óscar Puente, el ministro de Transporte que sigue sin asumir responsabilidades políticas, ha anunciado hoy un paquete de ayudas y compensaciones a las víctimas de la tragedia de Adamuz. Ayudas como anticipo de los seguros por responsabilidad civil.

Algo habitual en este tipo de tragedias. A los familiares de las 45 personas fallecidas en el siniestro les hubiera gustado más tener a su ser querido a su lado, que recibir ahora la compensación correspondiente por su fallecimiento, aunque la ayuda sea más cuantiosa de lo habitual o vaya en forma de adelanto.

“El dolor no se puede comprar”, ha dicho Óscar Puente, y él lo sabe bien. Y también sabe que lo que más agradecen las víctimas, aquellas personas que han visto truncada su vida por el fallecimiento brutal y repentino de su padre, de su madre, de su hermano o de su pareja, lo que más agradecen es ver que se hace justicia.

Y la justicia que es lenta e inexorable comienza con la asunción de responsabilidades políticas, y eso sí que es un proceso más rápido y determinante. Óscar Puente, el lobo que gasta ahora su piel de cordero con auténtica fruición, sabe donde apunta ahora esa responsabilidad. Fue un fallo en la vía, fue una deficiencia de instalación y de mantenimiento. Y el maquinista principal de esa locomotora, que se llama Adif, es él.

¿Hay alguien al mando? Los familiares lo tienen claro.

tracking