enfoques del director

Begoña Gómez ha tenido suerte. Sin quererlo, José Luis Rodríguez Zapatero le ha echado un buen cable. El interrogatorio al expresidente del Gobierno en la comisión de investigación del Senado, de la que, por cierto, ha salido escaldado, ha eclipsado el nuevo e importante paso que ha dado el juez Peinado contra la 'primera dama monclovita' este mismo lunes.
Zapatero tapa a Begoña Gómez, pero el juez Peinado la acorrala: la UCO investiga ya sus correos
Begoña Gómez ha tenido suerte. Sin quererlo, José Luis Rodríguez Zapatero le ha echado un buen cable. El interrogatorio al expresidente del Gobierno en la comisión de investigación del Senado, de la que, por cierto, ha salido escaldado, ha eclipsado el nuevo e importante paso que ha dado el juez Peinado contra la 'primera dama monclovita' este mismo lunes.
El juez que la mantiene pentaimputada ha recibido ya de La Moncloa -les ha costado muchos meses enviarlos- los correos electrónicos que Begoña Gómez ha recibido y enviado a través de su cuenta corporativa en Moncloa. Y acto seguido el juez le ha entregado a la UCO un USB con una copia de todos esos correos para que la Guardia Civil los investigue y prepare un informe.
Peinado se los reclamó a Moncloa en septiembre pasado, hace casi medio año, pero el Gobierno, como suele hacer en este caso de la esposa de Sánchez, se ha dedicado a poner palos en las ruedas. Trabas y más trabas en forma de recursos para tratar de impedir que el juez tuviera acceso a esa información. Finalmente el juez Peinado se ha salido con la suya y los correos están en su poder. Hay que presuponer que Moncloa no ha alterado ni borrado el contenido de ese buzón de correo. Podría ser un delito grave de obstruccionismo.
¿Qué busca el juez en esos correos? En contra de lo que se ha dicho desde el PSOE y sus terminales mediáticas, no es una investigación prospectiva, es decir, no se trata de mirar a ver si le encuentran un delito en esos mensajes. Se trata de probar, de encontrar pruebas, de la existencia de un delito del que ya está imputada: la contratación de su asistente personal, Cristina Álvarez, para ayudarla en sus negocios privados y no solo en su desempeño como mujer del presidente. Hay constancia de que Cristina Álvarez envió mensajes a empresas incluso solicitándoles dinero para patrocinar el máster de Begoña Gómez. Y Peinado quiere apuntalar eso mirando en los correos de la mujer de Sánchez.
El temor de Begoña Gómez es fundado: una vez que el juez tiene los correos puede darse el caso de que se encuentre material probatorio de algún otro de los 4 delitos restantes de los que está siendo investigada o incluso de alguno nuevo. Es evidente que el juez no puede hacer caso omiso si eso sucede. Tendrá que dar cuenta de ello e investigarlo si procede. Y mucho nos tememos que en esos mensajes de correo electrónico puede haber mucha chicha. No tardaremos mucho en enterarnos.