EL CONTRAPUNTO DE @NUEVOSURCO
Sánchez no es un Quijote: es un pancartero en busca de votos

Imagen generada con IA: Pedro Sánchez caracterizado como el Quijote
Tenía una cierta expectación por saber qué nos quería contar Sánchez tras las amenazas de Donald Trump, entre otras cosas con romper relaciones comerciales con nuestro país. Y me hubiese quitado el sombrero por una vez si hubiera escuchado una respuesta a esa barrabasada de Trump de que él usará las bases españolas si lo considera oportuno a pesar de la prohibición del Gobierno de España.
Un desprecio a nuestra soberanía que merecía ser contestado. Entonces hasta hubiera pasado por alto que Sánchez acostumbre a manejar los temas más serios de la política internacional un poco a golpe de improvisación y sin contar con nadie. Por supuesto, sin llevar asuntos de esta gravedad al Parlamento.
Pero Sánchez no ha contestado a Donald Trump, ni siquiera ha pronunciado su nombre. De hacerlo, seguramente las represalias hubieran sido inmediatas, pero habría marcado una posición patriótica en defensa de nuestra soberanía.
Pero Sánchez no es un Quijote, sino todo lo contrario. Lo que ha hecho Sánchez es desplegar en el marco institucional del Palacio de la Moncloa una pancarta eficaz: aquel “No a la Guerra” que todos recordamos en forma de grandes manifestaciones en el centro de Madrid y en otras ciudades.
Y quizá, así, caldear el ambiente para buscar una adelanto electoral lo más favorable posible. Y, quizá, en los próximos meses.