enfoques del director

A Sánchez se le complica todo: Ábalos confirma la fiesta en pandemia e Iceta en deuda con Koldo
El exministro José Luis Ábalos confirma la existencia de una fiesta en plena pandemia, con coca a granel, según Koldo, y en la que participó el diputado del PSOE Felipe Sicilia, amigo de Sánchez, al que un año después ascendió a portavoz del Grupo Socialista en el Congreso. Dice Ábalos en una entrevista en 'OKdiario' grabada hace meses, justo antes de su entrada en prisión, que esa información le llegó de la propia Policía para que estuviera prevenido por lo que pudiera llegar a conocerse, dado que, en aquel momento, además de ministro era secretario de Organización del PSOE. Ya son, por tanto, dos los testimonios que confirman que esa fiesta tuvo lugar. Y ni Sánchez ni Marlaska ni ningún ministro ni nadie del PSOE han abierto la boca al respecto. Cero explicaciones.
Lo mismo pasa, que no pasa nada de nada, con el otro caso de presunta corrupción que hemos conocido en las últimas horas: el presunto pero descarado enchufe del marido o pareja del ministro Miquel Iceta en la aerolínea Iberojet, del grupo Ávoris. Aldama y Koldo entre otros se desvivieron para que el novio de Iceta entrara como piloto a formar parte de esa compañía. Los whatsapps publicados por 'El Español' revelan presiones permanentes, enfados y al final, recompensa y agradecimiento de Iceta a Koldo en medio de un compadreo nauseabundo.
¡Qué empresa iba a negarle un puesto de trabajo a un recomendado del Gobierno que acababa de soltarle 320 millones de euros a modo de rescate! Nadie, desde luego, porque el sanchismo es esto: presunto nepotismo en la Diputación de Badajoz, en la Complutense y ahora en la compañía aérea rescatada. No hay un solo charco en el que no se metan.
Lo peor de todo es que en España no pasa nada, nunca. Ya nada es un gran escándalo, ya no se le exigen al Gobierno explicaciones y el Gobierno, claro está, no las da. Ni Sánchez ni sus ministros ni un portavoz del PSOE han dado cuenta de estos dos escándalos. Ni siquiera se molestan en negarlo. Nada. Es la nueva estrategia. Y no les sale mal porque las calles ni arden ni se espera que lo hagan. Piensen solo un momento qué pasaría si estos dos escándalos los protagonizara el PP y el PSOE estuviera en la oposición.