EL CONTRAPUNTO DE @NUEVOSURCO
El caso Noelia nos interroga a todos, pero sobre todo al Estado

Estremecidos estamos con el caso de Noelia, la joven que ha decidido morir reclamando su derecho a la eutanasia. Una vida absolutamente desgraciada, especialmente a partir de una violación grupal en un centro de acogida donde fue ingresada tras retirar el Estado la tutela a sus padres, por falta de recursos para llevar a término una educación digna y adecuada.
A partir de ahí, comenzó el calvario de Noelia. Se intentó suicidar tirándose desde un balcón y perdió la movilidad de la parte inferior del cuerpo. Hubo momentos en los que parecía rebrotar en ella el deseo de vivir, pero algo se vino abajo. Reclamó, finalmente, el derecho a la eutanasia. Despachar ahora el asunto con un "es su voluntad y se cumple la ley" es una frivolidad y, también, una obscenidad. Tanto como decir que no ha sido suficientemente fuerte para soportar su destino.
En el caso de Noelia, fallamos todos. Fallaron los padres, fallamos los que no sabemos captar estas situaciones, pero falla, sobre todo, el Estado, que retiró la tutela a sus padres para hacerse cargo de la situación. El Estado le falló a Noelia, y habría que declarar su insolvencia moral.
España
Noelia recibe finalmente la eutanasia sin su familia: "No quiero que me vean cerrar los ojos"
Alejandro Ibáñez