| 26 de Junio de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Mónica Oltra
Mónica Oltra

El hundimiento

Es tremendo pensar que una dirigente, como Mónica Oltra, no asuma responsabilidades políticas en un caso tan desagradable de abusos sexuales a una menor.

| Fernando de Rosa Opinión

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En la Comunidad Valenciana estamos viviendo una singular historia protagonizada por Mónica Oltra que es la vicepresidenta de la Generalitat y responsable de políticas sociales, entre la que se encuentra la protección de los menores con riesgo de exclusión social.

La historia se asemeja a la relatada en la magnífica película alemana dirigida en 2004 por Oliver Hirschbiegel: “El Hundimiento”, que narra los últimos días de Adolf Hitler y sus allegados en su bunker de Berlín.

La historia acontecida en la premiada película y la que se está desarrollando en la Comunidad Valenciana tienen semejanzas, sobre todo, en que sus protagonistas han perdido el sentido de la realidad, y que en ambos casos se ha preferido la política de “tierra quemada” a aceptar la derrota.

Hay una escena tremenda en la referida película en la que el ministro alemán Albert Speer suplica a Hitler que se apiade del pueblo alemán y se rinda. El dictador le contesta que “si a esta prueba el pueblo no sobrevive son demasiado débiles y se merecen ser exterminados”.

El informe de la Fiscalía detalla, en 69 folios, los indicios de comisión de los delitos de prevaricación, obstrucción a la justicia y abandono de menores

Mónica Oltra está demostrando que el futuro de su partido político, Compromís, no le importa, tampoco lo que ocurra con el gobierno que preside el socialista Ximo Puig, ya que “si no resisten con ella son débiles y merecen ser exterminados”, porque realmente no dimitir tras el escrito  del Juzgado de Instrucción 15 de Valencia y el informe de la Fiscalía en la que se detallan, en 69 folios, los indicios de comisión de los delitos de prevaricación, obstrucción a la justicia y abandono de menores, es estar muy alejada de cualquier regla ética.

La Fiscal fundamenta la prevaricación en que se produjo una orden verbal dirigida a todos los funcionarios para que actuasen incoando una información paralela a la judicial para desacreditar a la menor, como ella misma reconoció en las declaraciones a los medios el pasado 7 de marzo, afirmando: “Yo encargué el expediente que dejen a los funcionarios en paz”, aunque ahora aconsejada por su defensa lo niegue.

La obstrucción a la Justicia se fundamenta en el informe en que la Conselleria conoció de los abusos a la menor por parte del entonces marido de Oltra y prefirieron hacer un informe para desacreditarla, en vez de ponerlo en conocimiento de la policía, de la Fiscalía o de la Justicia.

Por último, con respecto al delito de abandono de menores, la Fiscalía afirma que existen indicios de que se incumplió la obligación de cuidar, proteger y proporcionar asistencia a una menor tutelada que estaba siendo agredida sexualmente por el educador de forma sistemática y planificada como describe de forma rigurosa la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Valencia.

El paralelismo entre la película 'El hundimiento' y la situación de Oltra es evidente y el final será el mismo: la caída de todos ellos, de la vicepresidenta por su falta de ética política y sus compañeros por abandonar la cordura prefiriéndo inmolarse

Realmente es tremendo pensar que una dirigente no asuma responsabilidades políticas en un caso tan desagradable de abusos sexuales y obligue a los dirigentes de su partido a inmolarse en el “búnker”, tal como hemos podido comprobar tras escuchar las declaraciones de la secretaria general de la coalición, que ha llegado a afirmar que estamos ante “una persecución más que en un hecho real”, y que el apoyo a Oltra irá “hasta el final”. Parece que estemos viendo la escena cumbre de la película referida donde el dictador obliga a sus generales a seguirle hasta el total “hundimiento”.

Así pues, en el “búnker” de su despacho, Oltra y los líderes de su partido, seguramente estarán analizando la situación intentando mover las pocas divisiones mediáticas y judiciales que poseen. Pero en el fondo todos son conscientes que las maniobras planeadas por Oltra son prácticamente imposibles puesto que algunas de esas ayudas que prevén ya no existen.

El paralelismo es evidente y el final será el mismo: “el hundimiento” de todos ellos, Oltra por su falta de ética política y sus compañeros por abandonar la cordura prefiriéndo inmolarse antes que admitir la realidad descrita por los escritos del Juzgado y de la Fiscalía.