la mirilla
El infierno de Begoña incendia la casa de Sánchez

Begoña Gómez Fernández, esposa de Pedro Sánchez
No es un caso más. No es una pieza judicial cualquiera. El procesamiento de Begoña Gómez, esposa de Pedro Sánchez, por cuatro delitos sitúa el foco donde nunca debería haber estado. En la casa del presidente. Y eso cambia todo.
Porque ya no hablamos de un dirigente señalado por la oposición. Ni de un escándalo periférico. Hablamos del entorno más próximo al jefe del Gobierno. Del espacio íntimo del poder.
Durante meses se intentó restar importancia. Minimizar. Desacreditar a quien preguntaba. A quien instruía. Convertir el asunto en ruido político.
- Pero la realidad tiene esa mala costumbre: acaba imponiéndose. Y cuando lo hace, deja al descubierto algo más profundo.
No solo los hechos que investiga un juez. Sino la gestión política de esos hechos. El silencio. La negación. El intento de convertir cualquier sospecha en una conspiración.
Todo eso ya lo hemos visto. Lo que no habíamos visto es esto. Que el problema no rodee al poder. Que entre en casa. Y ahí es donde la política se mide de verdad. En la capacidad de asumir. De explicar. De dar la cara.
Porque cuando el poder se encierra, cuando se protege más de lo que responde, cuando convierte cada crítica en un ataque…empieza a perder algo esencial. La credibilidad. Y sin credibilidad, todo lo demás se sostiene peor. Incluso La Moncloa.
A.M. BEAUMONT