ESdiario
Benjamín López

Benjamín López

EnfoquES del director

Sigue el calvario para Sánchez: termina el juicio a Aldama, Koldo y Ábalos, pero empieza otro peor

Creado:

Actualizado:

Esta misma semana concluye en el Tribunal Supremo el juicio contra Víctor de Aldama, Koldo García y José Luis Ábalos por las irregularidades en la compra de mascarillas durante la pandemia. Tras las maratonianas declaraciones de los tres acusados —Aldama el miércoles y Koldo y Ábalos el jueves—, el tribunal encara la fase final: informes de las partes y, previsiblemente, visto para sentencia. Todo apunta a que la resolución llegará antes del verano.

Pero este proceso no es más que el aperitivo. El verdadero calvario judicial que se le viene encima a Pedro Sánchez ya tiene fecha y es mucho más personal. Del 28 de mayo al 4 de junio —con declaraciones de los procesados los días 28 y 29 de mayo— la Audiencia Provincial de Badajoz celebrará el juicio contra su hermano David Sánchez Pérez-Castejón, el músico al que enchufaron en la Diputación provincial. Junto a él se sentarán Miguel Ángel Gallardo y otros nueve imputados, acusados de prevaricación administrativa y tráfico de influencias continuados.

La causa es meridiana: se creó a medida un puesto de coordinador de actividades en los conservatorios de música —luego jefe de la Oficina de Artes Escénicas— para David Sánchez, que entre julio de 2017 y mayo de 2025 cobró 340.572 euros de las arcas públicas extremeñas sin pasar por los cauces legales. Todo indica que el enchufe no fue casualidad ni obra de un subordinado: la influencia directa del entonces secretario general del PSOE y, después, presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, fue determinante. La Audiencia ya rechazó los recursos y confirmó el procesamiento al apreciar indicios sólidos de que el parentesco fue la palanca que abrió la puerta.

La acusación popular —que agrupa a Manos Limpias, Vox, PP y otras entidades— pide tres años de cárcel para David Sánchez y Gallardo. El músico, que hasta ahora ha vivido al amparo del aparato, puede salir condenado. Y cuando eso ocurra, el golpe no será solo para él: será para su hermano mayor, que verá cómo la Justicia toca la fibra más sensible, la familiar.

Este es el calvario que desde ESdiario venimos anunciando desde hace meses y que ya está aquí. Termina un juicio incómodo en el Supremo y arranca otro peor en Badajoz. Sánchez ya no puede mirar hacia otro lado. El cerco judicial se estrecha, y esta vez le roza directamente a él y a los suyos.

tracking