El machismo que el gobierno esconde en las quinielas

(Foto de ARCHIVO) El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, participa en un acto de campaña en Cártama (Málaga).
Decía Miley con ese gracejo tan canchero suyo que: “vos al zurdo no le podés dar un milímetro, porque le das un milímetro y lo toma para destrozarte.” En lo que a la izquierda española respecta, no se equivoca demasiado.
Lo que ha quedado patente desde su origen, es que a la izquierda nunca le ha gustado la libertad individual, y su anhelo de control feudal de todo lo que tiene a su alcance no parece tener límite. Lo llevan a extremos tales como imponernos qué deportes nos tienen que gustar o dejar de gustar.
La última ocurrencia del Gobierno Español ha sido meterse con algo tan nuestro como la quiniela. Tiene todas las características de una de esas cortinas de humo que tanto utilizan los socialistas patrios, y que cada vez son menos densas y no evitan que se vislumbren con claridad las vergüenzas, especialmente los últimos días donde su corrupción ha sido expuesta de forma grotesca nada menos que en sede judicial.
Sea una maniobra de distracción, una ocurrencia peregrina, o simplemente una torpeza más del gobierno más incapaz de la democracia, la realidad es que le ha dado el descabello a un juego en manifiesta decadencia año tras año.
Si bien la quiniela no deja de ser un juego de apuestas, y por definición lo normal es que el participante pierda, es el único al que le quedaba un halo romántico. No me voy a remontar a esa España de domingos de transistor y esperanza de que un gol fuera la diferencia entre comprarse el 600 o no. No hace falta.
La quiniela tiene esas discusiones entre amigos con sus para cambiar una x por un dos en Las Gaunas, que terminan reforzando el vínculo entre ellos, o para posicionarse con uno de los dos equipos en un partido sin interés, para ilusionarse con un premio menor que den para una cena e ilusiones varias. Aún siendo conscientes de que nunca va a tocar ni un chavo.
España
Machismo y racismo en la Internacional Socialista de Sánchez y hasta miedo porque "no era seguro" discrepar
Enrique Martínez Olmos
También esto se lo ha cargado –cargado con j. Como decía mi profesor de transportes.- el gobierno. Esta vez, como tantas otras, por decisiones sin una base coherente y que no obedecen más que a sus atentados ideológicos con los que no dejan de bombardearnos.
Han decidido, en un acto de machismo supremo, que en cada jornada haya cuatro partidos de la Liga Femenina. Lo han hecho mediante un real decreto ley. Es la única forma de la que saben gobernar estos tipos, utilizando una norma jurídica que debería utilizarse solamente en casos excepcionales, aunque los señores de la Banda del Mercedes lo hagan habitualmente para saltarse al Parlamento.
Con su proceder habitual tan sibilino, han querido disfrazarlo de igualdad y apoyo al fútbol femenino, un deporte que en España tiene un seguimiento residual a pesar de toda la publicidad que se encarga de hacerle el tan generosamente compensado “Equipo de opinión sincronizada”, que no duda en insultar y atacar al que no compra sus soflamas.
Lo cierto es que con esa medida, lo que se reconoce implícitamente es que para dotar de ayuda económica al fútbol femenino tienen que hacerlo a través del dinero generado por el fútbol masculino. Si no fuera esa la razón ¿Por qué no se crea una quiniela con todos los partidos de la Liga Femenina?
Aunque pueda parecer que esta medida, y debido al escaso conocimiento del fútbol femenino en España, las posibilidades de acertar sean menores, no creo que complique mucho las apuestas, sobre todo a los que como yo, -a pesar de las broncas que me echan mis amigos bilbaínos con los que juego todas las semanas- que ponemos lo que queremos que pase, y no se suele dar que en una misma jornada ganen el Real Madrid, el Oviedo, Osasuna, Leganés y pierdan el Barcelona y, la Cultural.
ESdiario TV
El juez Villegas desafía el tabú de la violencia machista: “La ley no puede ser ideología”
Luis Sordo