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El caso Zapatero a punto de estallar: la corrupción a gran escala rodea a Sánchez

Cada euro opaco que se le atribuye salpica directamente a Moncloa. Porque cuando el mentor y el pupilo comparten el mismo modus operandi, ya no cabe hablar de “errores del pasado”

María Jesús Montero con José Luis Rodríguez Zapatero

María Jesús Montero con José Luis Rodríguez ZapateroC.G.

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Mientras Pedro Sánchez agota sus últimos cartuchos para salvar la legislatura, la Justicia está a punto de detonar la bomba que lleva años cocinándose en las entrañas del PSOE. Dos investigaciones publicadas en las últimas horas dejan al descubierto un entramado de blanqueo de capitales, comisiones opacas y tráfico de influencias que presuntamente tiene como epicentro a José Luis Rodríguez Zapatero y, por contagio, puede suponer la puntilla para el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Julio Martínez, el empresario alicantino al que Zapatero llamaba “mi pagador”, ocultaba casi un millón de euros en cuentas activas de Miami, según la información desvelada por El Mundo. Desde esa fortuna opaca, según la UDEF, canalizó más de 450.000 euros al ex presidente por “asesorías geopolíticas” y otros 200.000 euros a sus hijas por “labores de marketing”. El dinero procedía, en buena parte, de Plus Ultra, la aerolínea venezolana que Sánchez rescató con 53 millones de euros públicos en 2021. Testimonios de José Luis Ábalos y Víctor de Aldama sitúan a Zapatero como el verdadero artífice de aquel salvamento. Zapatero lo niega, pero los hechos son tozudos: las transferencias se multiplicaron justo después del rescate.

No se trata de un caso aislado. El Confidencial revela que la Audiencia Nacional investiga al ex presidente por blanqueo a gran escala mediante sociedades pantalla y testaferros. Los fondos, según los investigadores, provienen de comisiones cobradas por mediar ante gobiernos amigos —venezolano y chino— para conseguir contratos y subvenciones. Incluso creó un think tank, Gate Center, financiado por un empresario chino investigado por el CNI por vínculos con el espionaje.

Zapatero no es un ex presidente retirado. Es el negociador jefe de Sánchez, su baluarte espiritual y el hombre que moviliza al votante progresista en las campañas. Cada euro opaco que se le atribuye salpica directamente a Moncloa. Porque cuando el mentor y el pupilo comparten el mismo modus operandi, ya no cabe hablar de “errores del pasado”. La corrupción rodea a Sánchez como un cerco cada vez más estrecho.

La Justicia debe seguir su curso sin interferencias políticas. Y los españoles, con la misma claridad: quien se rodea de corruptos acaba, tarde o temprano, contaminado. El caso Zapatero no está a punto de estallar. Ya está explotando. Y el ruido llegará hasta la misma puerta de Ferraz.

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