ESdiario

enfoques del director

Sánchez, castigado por los jueces: Aldama no irá a la cárcel y el CGPJ le abronca por sus ataques

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Creado:

Actualizado:

El presidente del Gobierno recibe, este mismo martes y en las últimas horas, dos bofetadas judiciales que resumen mejor que mil discursos el callejón sin salida en el que se ha metido. Por un lado, el Tribunal Supremo tiene a punto de dictar sentencia el primer juicio de la trama Koldo, el del caso mascarillas. Y todo apunta -así lo afirma un información de OKdiario- a que Víctor de Aldama, el comisionista que se embolsó millones a cambio de contratos amañados en plena pandemia, no pisará la cárcel. 

Su colaboración con la Justicia ha sido tan explícita y tan útil que el propio fiscal y la acusación popular del PP han abierto la puerta a una rebaja drástica de la pena. Siete años solicitados inicialmente se convierten, con atenuante muy cualificada de confesión, en una condena que no implica ingreso en prisión. Aldama canta, Aldama se libra. Y lo peor para Sánchez, seguirá cooperando y contando todo porque cantar le ha merecido la pena, tiene aún varios procesos judiciales por delante y buscará ofrecer a la justicia más datos y pruebas que le sirvan para aliviar su horizonte penal.

Es la primera patada. La segunda llega desde el propio CGPJ. En una declaración institucional aprobada por su Comisión Permanente, el órgano de gobierno de los jueces ha reprochado con dureza los “comentarios de altas instituciones del Estado que cuestionan la independencia, la responsabilidad y el sometimiento a la ley de concretas actuaciones judiciales”. No es un tirón de orejas cualquiera. Es un toque de atención directo al Gobierno por la campaña sistemática de descrédito contra magistrados que investigan a Begoña Gómez, al hermano de Sánchez o a la cúpula del PSOE. Los ministros Óscar López y Óscar Puente, entre otros, han sido señalados por frases que equiparan sumarios a novelas de ficción o acusan a los jueces de “derribar” al Ejecutivo. El CGPJ lo califica sin ambages: ese entorno “debilita los cimientos de una sociedad democrática avanzada”.

Pedro Sánchez ha convertido el cuento del 'lawfare' en su principal arma política. Pero los jueces, por una vez, no se callan. Ni en el Supremo ni en el CGPJ. Mientras el presidente arremete contra la Justicia para tapar la corrupción de su partido, la Justicia responde con independencia y con hechos: Aldama libre (porque colaboró) y el órgano de los jueces recordándole que en España todavía manda la ley, no el mitin. Dos varapalos en un mismo día. Dos recordatorios de que, por mucho que Sánchez grite, los jueces no son su enemigo. Son su espejo. Y el espejo, esta vez, le devuelve una imagen que no le gusta nada.

tracking