Son cosas que pasan
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska
El ministro Fernando Grande Marlaska hizo el martes pasado, tras la reunión virtual de los ministros de interior de la Unión Europea, unas declaraciones en las que afirmaba que, de la invasión ocurrida en Ceuta, no había que buscar responsabilidad en el Gobierno, sino que “son cosas que pasan y no necesariamente tiene que haber una responsabilidad”. Esta frase es la gran invención de este Gobierno para no asumir ningún error en ninguna de las graves situaciones de emergencia nacional que han asolado España desde que Sánchez gobierna.
Hay que recordar que en la pandemia Sánchez no quiso asumir ningún error tras retrasar las medidas para que pudieran celebrarse las manifestaciones del 8-M. En esos momentos fue cuando se acuñó la frase “son cosas que pasan”, para intentar convencer a los ciudadanos que no había responsabilidad alguna en el Gobierno, mientras se planificaba el relato para atacar a la oposición, especialmente en Madrid.
Esta misma reacción, afirmar que se trataban de situaciones imprevisibles y que “son cosas que pasan”, ha sido la constante que el Gobierno ha utilizado en todas las situaciones de catástrofe para ganar tiempo y poder construir un relato exculpatorio y encontrar a quien culpabilizar. Argumentario que era inmediatamente reenviado a los 61 periodistas del régimen que lo repetían por los programas de televisión y radio, además de utilizar todos los perfiles falsos creados por la cloaca socialista por órdenes de Ferraz, y gestionada la fontanera Leire en redes sociales, que repiten de forma constante y cínica la tesis gubernamental.
En la grave situación del apagón histórico Sánchez afirmó “son cosas que pasan”, y sus voceros repitieron, inicialmente, que no se podía prever que la red eléctrica española llegara al caos total. Inmediatamente buscaron un culpable y llegaron a acusar a las empresas privadas, ocultando los informes que señalaban la responsabilidad imprudente de la socialista Beatriz Corredor y su sectaria obsesión por apostar únicamente por la energía renovable, despreciando al resto, especialmente la energía nuclear.
En la riada de Valencia encontraron de forma inmediata un responsable en la persona de Carlos Mazón, pero con respecto a las causas de la catástrofe el Gobierno ha ocultado la conducta maliciosa del presidente de la Confederación hidrogáfica del Júcar, protegido de la Delegada del Gobierno Pilar Bernabé, que no comunicó en ningún momento la catastrófica avenida de agua del Barranco del Poyo, como se ha acreditado al hacerse público el contenido de sus whatsap el día 29 de octubre. Y ante esta evidencia han sacado su frase de manual: “son cosas que pasan”, no es necesaria la prevención porque son circunstancias imprevisibles.
Durante los incendios la máxima obsesión del Gobierno fue ocultar que la falta de presupuestos y de inversión del Ministerio de Transición Ecológica en la prevención de los incendios fue una de las causas, pero fundamental, para que el fuego calcinara miles de hectáreas. Pero también se escudaron inicialmente en la frase “son cosas que pasan por culpa del cambio climático”, para inmediatamente construir el relato de que la responsabilidad recae en las comunidades “fachas” del Partido Popular, olvidando los incendios de Cataluña y de Castilla la Mancha.
Igualmente el ministro más indigno de la democracia, Óscar Puente, atribuyó el accidente ferroviario de Ademuz con 43 muertos a algo imprevisible, simplemente “cosas que pasan”, obviando los informes de que el origen pudo estar en la falta de mantenimiento, lo cual responsabilidad suya.
Pero ha sido en la invasión de Ceuta cuando la frase “son cosas que pasan”, ha tomado su dimensión más cínica. El hecho que 70.000 personas se congregaran en la frontera de Ceuta y que no se dispusiera de medidas de seguridad extraordinarias ha sido simplemente “cosas que pasan”. Que el Gobierno fuera advertido por los servicios de inteligencia, por la propia ciudad de Ceuta y por la propia evidencia de asaltos constantes los días previos, no era algo que le correspondía prever al Gobierno.
Así una pandemia, un volcán , un apagón, una riada, un accidente ferroviario, incendios terribles y una invasión, según el Gobierno y verbalizado por Marlaska, “son cosas que pasan y no necesariamente tiene que haber una responsabilidad”. Entonces ¿para que nos sirve este Gobierno absolutamente irresponsable?, por eso muchos ciudadanos pensamos que lo único que tiene que pasar, pero a la historia, es Pedro Sánchez y su legión de irresponsables ministros. Elecciones YA.