22 de Febrero de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Nadia Calviño

La hora de la verdad: Calviño entre la espada de Bruselas y la pared de Podemos

El Gobierno sabe perfectamente que Europa está encima y examinará su gestión. Pero una parte del Ejecutivo, la de Iglesias, no da tregua y agitará las calles si hace falta.

| Fernando de Rosa Opinión

 

Sin duda, ha llegado el momento de la verdad para este Gobierno, que va a examinarse ante Bruselas para poder acceder a los fondos que la Unión Europea tiene previstos para la reactivación económica.

La Vicepresidenta Calviño está ante su gran encrucijada: decir la verdad o intentar engañar a los hombres de negro. En esta tesitura, la Vicepresidenta no debe olvidar los consejos del filósofo cordobés Lucio Anneo Séneca:

“El lenguaje de la verdad debe ser simple y sin artificios”. Hasta ahora, el Gobierno de la que es Vicepresidenta ha optado por el lenguaje de la mentira, al artificio de la propaganda dirigida a los ciudadanos españoles, falseando la normativa europea, lo cual ha causado una clara sorpresa y enfado a las autoridades económicas europeas.

El Gobierno ha mentido con respecto al IVA de las mascarillas, escudándose la ministra-portavoz, Mª Jesús Montero, en que estaba prohibido por la Unión, debiendo Bruselas emitir un comunicado desmintiéndolo. Igualmente, el Gobierno ha vuelto a mentir con respecto al IVA de la electricidad y de nuevo le han tenido que llamar la atención desde la Comisión Europea.

 

Estas continuas mentiras económicas de la Ministra de Hacienda en nombre del gobierno, han manchado la credibilidad de la Vicepresidenta económica Nadia Calviño que es quien tiene la interlocución con Bruselas para la negociación de las ayudas económicas . 

En los últimos días ha transcendido que Calviño ha ofrecido hasta 170 medidas de reforma económica a Bruselas, pero los ciudadanos no sabemos cuáles son, por eso lo correcto sería que se explicaran en el Parlamento para que todos supiéramos su contenido y como se verán afectados nuestros bolsillos.

Ya hemos podido comprobar en los Presupuestos Generales del Estado recientemente aprobados, que uno de los pilares de la acción económica de este Gobierno es exprimir a las clases medias mediante la subida de impuestos. Estas medidas son la solución fácil, pero todos estamos expectantes para “admirar la genialidad económica” de la Vicepresidenta Calviño, tal como nos la presentaron tras su toma de posesión.

Podemos va a agitar la calle contra su propio Gobierno, a sabiendas de lo que Bruselas le exige a Sánchez

Queremos saber si nos van a bajar las pensiones a los actuales cotizantes, si se va a modificar el mercado laboral o si se van a ver reducidas las ayudas a las políticas de activación económica. Podemos ya ha amenazado con protestas en la calle para el mes de febrero en combinación con los sindicatos, actuando como si no fueran miembros de este Gobierno, y los empresarios reclaman participar en proyectos de inversión porque no se fían del reparto dirigido desde la Moncloa.

Muchos nubarrones se ciernen sobre nuestro futuro económico, lo cual se une a la angustia por el futuro sanitario ante un aumento terrible de contagios y fallecimientos, por ese motivo es necesario que nos digan si van a haber recortes sociales, no podemos continuar con la política del Gobierno de supeditar la propaganda a la realidad, porque la verdad al final habrá que decirla en Bruselas y en consecuencia, debatirla en el Parlamento y publicarla en el BOE.

 

La hora de Calviño

Podemos sabe que las reformas exigidas por Bruselas están vinculadas a las recomendaciones que la Comisión Europea hizo a cada país en 2019, siendo una exigencia no dar marcha atrás a la reforma laboral de Rajoy, por lo que va a agitar la calle contra su propio Gobierno: ésta va a ser la estrategia de un partido que siempre se ha encontrado más cómodo en la agitación social que en la gestión.

Pero Calviño trabajó en la propia estructura de la Unión ya que ocupó el puesto de directora general de presupuestos de la Comisión Europea, sabe que no puede engañar y que ha llegado su hora, la hora de la verdad.