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¿Teletrabajo o presencialidad? la otra cara de la 'comodidad' de estar en casa

Un gran porcentaje de los teletrabajadores en España afirma que su salud mental se ha deteriorado desde que trabaja desde casa

(Foto de ARCHIVO). Un chico teletrabajando. 29/10/2024

(Foto de ARCHIVO). Un chico teletrabajando. 29/10/2024Europa Press

Alba Molina López
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El teletrabajo ha dejado de ser una excepción para convertirse en una forma habitual de empleo en España. Sin embargo, mientras crece el número de trabajadores que optan por trabajar desde casa, también aumentan las alertas sobre sus efectos en la salud mental.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), cerca del 15% de los empleados españoles teletrabaja de forma habitual, siendo Madrid la primera en la lista. Aunque esta modalidad ofrece ventajas claras como la conciliación y la reducción del estrés derivado de los desplazamientos, los expertos advierten de que también puede pasar factura al bienestar psicológico.

Un estudio de la plataforma de terapia online Unobravo revela que el 21% de los teletrabajadores en España afirma que su salud mental se ha deteriorado desde que trabaja desde casa. Las principales causas son la falta de interacción social (30%), la dificultad para desconectar del trabajo (30%) y la sensación de soledad (26%), según datos recogidos por Infobae.

Aunque muchos reconocen beneficios, como disponer de más tiempo personal o menos estrés diario, los riesgos psicológicos del trabajo remoto empiezan a ser objeto de estudio. La revista 'Medicina y Seguridad del Trabajo', del Instituto de Salud Carlos III, advierte de que el teletrabajo “presenta efectos únicos sobre la salud de los trabajadores”, y recomienda políticas claras que minimicen los riesgos asociados a la desconexión digital y la sobrecarga laboral.

A nivel internacional, un estudio publicado en PubMed señala que los empleados que trabajan desde casa muestran mayores probabilidades de sufrir ansiedad y alteraciones del sueño, especialmente en entornos donde no existen normas de desconexión claras.

Para los expertos, la clave está en el equilibrio: establecer horarios definidos, fomentar el contacto social, aunque sea virtual, y crear rutinas que separen la vida personal de la profesional. También se recomienda que las empresas incorporen medidas de apoyo psicológico y programas de bienestar mental para sus trabajadores.

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Antes de la actual crisis causada por el coronavirus menos de un 8% de la población laboral española teletrabajaba, según recoge un informe realizado por la consultora CEINSA. 14/4/2020

(Foto de ARCHIVO) Antes de la actual crisis causada por el coronavirus menos de un 8% de la población laboral española teletrabajaba, según recoge un informe realizado por la consultora CEINSA. 14/4/2020CEINSA

Consejos para proteger la salud mental

Para proteger la salud mental del trabajador es imprescindible establecer un horario claro. Se debe marcar, perfectamente, cuándo comienza y cuándo acaba la jornada laboral evitando trabajar fuera del horario marcado para poder alcanzar el máximo nivel de desconexión.

A su vez, es importante poder descansar los ojos, moverse y desconectar de la pantalla, al menos cada 40 minutos para mantener el cuerpo relajado, así como la productividad y el ritmo de trabajo.

Por otro lado, también es indispensable fomentar la interacción social tanto de forma presencial, como virtual. El trato con personas es fundamental para cuidar la salud mental ya que compartir ideas, intercambiar opiniones o mantener una conversación banal te mantiene desconectado del entorno de trabajo y te ayuda a desestresarte.

Por último, es necesario que los teletrabajadores escojan esta modalidad de trabajo porque así lo desean ellos, no que se les presente como una imposición sin alternativas. Esto puede resultar peligroso para una persona que no desea un puesto de teletrabajo debido a que puede favorecer un desequilibrio mental muy difícil de gestionar.

En definitiva, el teletrabajo ha traído libertad, pero también nuevos desafíos invisibles. La flexibilidad que prometía mejorar la vida laboral de muchos puede convertirse en un arma de doble filo si no se acompaña de estrategias que protejan la salud mental.

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