Expertos lo confirman: una alimentación saludable a base de vegetales reduce el riesgo de demencia
Una nueva investigación alaba la relación positiva entre comer verduras y la salud del cerebro, aunque apunta un matiz que ha de tenerse en cuenta, según los investigadores

Integrar verduras en la dieta es muy recomendable para reducir la demencia
Todos sabemos que comer verduras es bueno para tener una alimentación saludable y una mejor calidad de vida, pero de nuevo la actualidad vuelve a poner el tema sobre la mesa. En los últimos años, múltiples estudios han estado analizando cómo influye en el cerebro lo que se come, y ahora nuevas evidencias apuntan a un camino claro: una dieta vegetal de calidad puede reducir el desarrollo de demencia. Eso sí, como en cualquier investigación, hay matices clave que son necesarios incluir para tener una visión completa de la información.
La clave está en elegir bien los vegetales
Un reciente estudio recogido por el medio Neuroscience News ha estado analizando durante más de 10 años a más de 90.000 personas para entender cuál es la relación que se establece entre lo que comemos y el deterioro cognitivo. Los resultados son contundentes: aquellos que seguían una dieta rica en vegetales tenían menos probabilidad de desarrollar demencia en comparación con aquellos que consumían menos. Así de simple.
No obstante, el estudio aclara que no todo lo ‘vegetal’, o todo lo que se vende como tal, es automáticamente saludable, o va a tener un efecto a largo plazo en nuestro cerebro, e introduce una diferencia entre dietas vegetales saludables y las que, sencillamente, no lo son.
Las primeras incluyen alimentos como frutas, verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales. Las segundas, en cambio, se basan en productos refinados, azúcares añadidos o alimentos ultraprocesados, aunque sean de origen vegetal.
La clave del estudio está, precisamente, en esto: no se trata de eliminar los productos de origen animal, sino de elegir de manera adecuada qué alimentos vegetales se consumen. Y aquí llegan los resultados al respecto: las personas con dieta vegetal de alta calidad tenían un 7% menos de riesgo de padecer demencia; los que seguían una dieta vegetal poco saludable aumentaban un 6% el riesgo de padecerla.
Nunca es tarde para empezar a comer bien
El estudio, además, demuestra que cambiar de hábitos alimentarios influye de forma notoria. Las personas que mejoraron su dieta con el tiempo han acabado reduciendo su riesgo en torno a un 11%; aquellos que la empeoraron, lo incrementaron hasta un 25%.
¿Por qué ocurre esto? Los expertos apuntan a varios factores. Los vegetales son abundantes en antioxidantes, fibra y compuestos antiinflamatorios que protegen las células del cerebro. Además, son buenas para controlar la hipertensión y la diabetes, enfermedades que están estrechamente relacionadas con el deterioro cognitivo.
Salud
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Patricia de la Torre
En la otra cara de la moneda, los alimentos ultraprocesados, aunque sean de origen vegetal, pueden provocar inflamación, afectar al sistema cardiovascular y, en consecuencia, aumentar el riesgo de enfermedades neurodegenerativas.
Esta investigación no es concluyente. Diferentes análisis globales apuntan a que, aunque existe relación entre dieta vegetal y menor riesgo de demencia, se van a necesitar más estudios para confirmar la relación. El consenso general, no obstante, es claro: una alimentación basada en vegetales puede ser beneficiosa para el cerebro, siempre que esté bien planteada.
En la práctica, esto se traduce en priorizar alimentos frescos y poco procesados: verduras, frutas, legumbres, frutos secos y cereales integrales. No basta con sustituir carne por productos industriales “veganos”, sino que el foco debe estar en la calidad nutricional.
En un contexto en el que la demencia afecta a millones de personas en todo el mundo, este tipo de hallazgos refuerza una idea sencilla pero poderosa: lo que se come hoy puede marcar la salud del cerebro mañana.