No es broma: usar gafas cuando anochece podría ser la clave para mantener la vista sana más tiempo
Según algunos estudios, este tipo de lentes puede llegar a bloquear el 80% de la luz azul, evitando problemas como fatiga visual y otros problemas y deterioro ocular

El jugador Marcos Llorente es asiduo a este tipo de gafas.
Quizá alguna vez has reparado en el tipo de gafas que algunos famosos e influencers usan. Y aunque parezca un simple complemento para ir a la moda, su uso se debe a algunas recomendaciones expertas para evitar futuros problemas oculares. Por ello, estas no son cualquier tipo de modelo, sino uno a medio camino entre gafas de sol y gafas tintadas: las llamadas gafas rojas, de las que ya son asiduos Marcos Llorente, Calvin Harris o Selena Gómez.
Producto del avance en herramientas técnicas durante el s. XIX (especialmente con materia fotográfica y óptica científica, donde se usaban como filtros para mejorar el contraste en imágenes en blanco y negro), esta lente tuvo su desarrollo más notable en el siglo XX: cuando ganaron importancia otros ámbitos industriales (como la aviación o la astronomía). El motivo no era otro que el color rotizo de esta luz, que permite mantener la adaptación del ojo a la oscuridad y resulta crucial para pilotos y observadores nocturnos. Con el tiempo sin embargo, su uso llegó a aplicaciones terapéuticas relacionadas con la luz y el sueño, y finalmente, durante los últimos años, al amplio espectro de la moda y la cultura popular.
Pero, más allá de la estética, algunos estudios recientes han probado que este tipo de accesorio es más que una moda, un posible aliado de salud. En primer lugar, de cara a paliar el exceso diario de consumo en pantallas y luz azul, que tiene un impacto directo en nuestro sueño y provoca fatiga visual, entre otros efectos nocivos. "La exposición a la luz artificial (conocida como luz azul) afecta al cerebro y al organismo, sobre todo a partir del atardecer. Al alterar la melatonina, la luz de los móviles arruina los horarios de sueño, esto provoca todo tipo de problemas de salud: la alteración de tu horario de sueño puede desconcentrarte y afectar a tu memoria al día siguiente, un mal sueño nocturno provocado por la luz del móvil puede dificultar el aprendizaje a largo plazo, y no dormir lo suficiente puede provocar una acumulación de neurotoxina, que (a su vez) dificulta aún más la conciliación del sueño", tal y como explica Endika Montiel, especialista en salud integrativa y cofundador de la empresa de salud lumínica Nice Mood.
Además, el uso de estas lentes rojas puede llegar a bloquear el 80% de la luz azul. "Esto proporciona una protección óptima para eliminar la sensibilidad a la luz, migrañas, fatiga ocular, ojos cansados y doloridos, dolores de cabeza o migrañas causados tanto por el uso de pantallas como por la luz LED o fluorescentes brillantes en el hogar o el lugar de trabajo. Además, usar este tipo de gafas a partir del anochecer (idealmente, por lo menos 2 horas antes de irse a dormir) ayuda a tener un sueño profundo y reparador porque se evita que interfiera en el ciclo de la melatonina", comenta la experta.
Otros (grandes) beneficios
Además de una reducción de la fatiga visual y tensión ocular, "las gafas con filtro ayudan a disminuir otros efectos, haciendo que el tiempo frente a la pantalla sea más cómodo", dice Montiel. El más relevante es la interferencia con el sueño, un problema que sufre una gran parte de la población. "La luz azul puede interferir con la producción de melatonina, una hormona que regula el sueño; por lo que, al bloquear la luz azul, especialmente por la noche, se puede favorecer un mejor descanso".
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A otros niveles, el uso prolongado de este accesorio también se relaciona con la disminución de dolores de cabeza o afecciones como migrañas. "Algunas personas que son sensibles a la luz azul pueden experimentar dolores de cabeza o migrañas al pasar tiempo frente a pantallas", dice la experta, "por lo que las gafas con filtro pueden ayudar a reducir estos síntomas".

Si bien no hay evidencia definitiva de que la luz azul cause daño ocular directo, algunas investigaciones sugieren que podría contribuir a problemas visuales a largo plazo
Además, llevar estas lentes puede mitigar el contraste visual y mejorar la claridad de las imágenes: "Al filtrar la luz azul, estas gafas pueden mejorar la percepción del color y el contraste en las pantallas, lo que puede ser beneficioso para la lectura y la visualización de imágenes", explica Montiel.
Eso sí, desde Nice Mood recomiendan fijarse en las características de la lente antes de adquirirlas para asegurarse un correcto uso; "mientras que las de llamativos cristales de color amarillo se suelen usar durante el día, las rojas están indicadas para la tarde-noche". Todos los modelos, independientemente del color, "han sido diseñados y fabricados científicamente para bloquear la mayor parte de la luz azul y verde, protegiendo así la vista y el bienestar personal", aseguran desde la marca.