| 04 de Julio de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Pilu Hernández Dopico
Pilu Hernández Dopico

Padres: espejo de sus hijos

Es normal llevar a cabo una serie de actuaciones que permitan que nuestros hijos sean, en el futuro, buenas personas

Los menores son una esponja de todo lo que hacemos y decimos. Lo malo es que es una esponja que está alerta siempre, que no descansa y nosotros, claro, a veces estamos cansados de ser ciudadanos modelo. A quién no se le escapa alguna vez un comentario o una palabrota. Y es normal. Pero igual que es normal que pase, es normal llevar a cabo una serie de actuaciones que permitan que nuestros hijos sean, en el futuro, buenas personas: la primera clave se encuentra en la comunicación familiar; hay que preguntarle al niño como está, hay que encontrar un momento del día para que la familia esté unida y entre todos hablar de cómo ha ido el día, ese rato sin pantallas ni llamadas, en los que los protagonistas somos nosotros y también contar si hemos tenido un mal día porque así, ellos, aprenderán a contarnos el momento en el que tengan un mal día.  

En segundo lugar, los hábitos. Nuestros hábitos cotidianos son fundamentales y es importante tender hacia comportamientos saludables y explicarles por qué es importante hacer deporte, o por qué no se come hamburguesa todos los días, que ellos aprendan lo que es positivo para su salud.  

En tercer lugar fomentar la cultura: que nosotros leamos, vayamos alguna vez al cine o al teatro, que pongamos música, que vayamos a un museo es un acto que ellos pueden interiorizar como normal y que les puede ayudar muchísimo en el futuro, pero también llevarles a ellos a alguna sesión acorde con su edad; a un concierto, al teatro…  

Por último, el respeto y la calma: nunca gritar, nunca amenazar, violencia cero en el entorno familiar, permitirá que aunque tengamos un día horrible, nuestros hijos crezcan libres de temores y, además, que ellos nunca hagan temer a nadie. 

Pilu Hernández Dopico