Este verano tienes que probar Zuara, el templo del sushi que abre en Hyatt Regency Hesperia Madrid
La apertura de Zuara consolida a Hyatt Regency Hesperia Madrid como uno de los grandes puntos de referencia gastronómicos de la capital, con una oferta que reúne alta cocina, brasas, coctelería, desayunos, arroces por encargo y experiencias culinarias capaces de convertir una visita al hotel en un plan en sí mismo.

Zuara, el templo del sushi que abre en Hyatt Regency Hesperia Madrid
Madrid en verano tiene otro ritmo. La ciudad se vuelve más disfrutable para quien sabe dónde sentarse a la mesa y dejar que una comida o una cena se conviertan en parte del plan. En ese mapa de direcciones que merece la pena visitar en la capital, Hyatt Regency Hesperia Madrid se ha consolidado como mucho más que un hotel: hoy es también uno de los espacios gastronómicos más interesantes de Madrid.
La llegada de Zuara confirma esa evolución. La nueva apertura aterriza en el hotel con la vocación de convertirse en una de las mesas japonesas a seguir en la ciudad. Detrás del proyecto están el chef David Arauz y el sumiller Álvaro Prieto, responsables de una propuesta que mira al sushi auténtico desde la técnica, la precisión y el respeto por la tradición.
Zuara reúne, además, dos conceptos bajo una misma esencia. Por un lado, Zuara Tēburu, una propuesta más informal, con seis mesas, menú Sushi Bento y opción a la carta. Por otro, Zuara Omakase, la barra tradicional galardonada con estrella Michelin, donde el comensal se deja guiar por el itamae en una experiencia más íntima y sensorial.
Con más de 25 años de experiencia, Arauz traslada a este nuevo emplazamiento una cocina japonesa elegante y personal, en la que importan tanto la calidad del producto como detalles decisivos como el corte o el arroz aderezado con vinagre casero. Una propuesta que refuerza la personalidad culinaria del hotel y amplía aún más su atractivo para quienes buscan buena cocina en Madrid.
Pero quizá lo más interesante de esta apertura sea lo que simboliza. Zuara no llega a un espacio cualquiera, sino a un hotel que lleva tiempo construyendo una identidad gastronómica propia, sólida y cada vez más reconocible dentro de la escena madrileña. Un lugar al que ya no se va solo para alojarse, sino también para descubrir una mesa nueva, volver a un restaurante favorito o simplemente dejarse llevar por el placer de comer bien.
Porque Hyatt Regency Hesperia Madrid ha sabido reunir bajo un mismo techo propuestas muy distintas entre sí, pero unidas por una misma ambición: ofrecer experiencias con personalidad. Esa convivencia de estilos, formatos y cocinas es precisamente la que lo ha convertido en un destino gastronómico en sí mismo, capaz de atraer tanto a huéspedes como a madrileños que buscan nuevas direcciones que merezcan la pena.
Leña, el restaurante de Dani García, ha situado al hotel en una posición destacada del mapa gastronómico madrileño con su particular visión de la brasa contemporánea. A ello se une Smoked Room, distinguido con dos estrellas Michelin, una de las experiencias más exclusivas de la capital.
Junto a ellos convive Mery Bárbola, un espacio más abierto, social y versátil, pensado para una cocina ecléctica y apetecible en un entorno más relajado. Y a esa propuesta se suman también planes que conectan con otro tipo de disfrute, como su bufete de desayunos o las ya reconocidas paellas por encargo los fines de semana, que convierten al hotel en un lugar al que ir también por puro placer gastronómico.
En un momento en el que Madrid vive una efervescencia culinaria constante, hay espacios que destacan no solo por una apertura concreta, sino por su capacidad para sostener una conversación gastronómica continua con la ciudad. Hyatt Regency Hesperia Madrid pertenece ya a esa categoría: la de los lugares que entienden que la hospitalidad contemporánea también pasa por la mesa, por el ambiente y por la capacidad de sorprender una y otra vez.