ESdiario

El juez Villegas escribe la carta a los Reyes Magos del político corrupto: la ley Bolaños y algo más

En una ácida reflexión navideña, el magistrado Jesús Villegas imagina los deseos de un político corrupto ante los Reyes Magos: una Justicia más permeable a la influencia política, con reformas que debiliten la independencia judicial y favorezcan el control partidista

Publicado por
Félix Hernández

Creado:

Actualizado:

El magistrado Jesús Villegas, conocido por su defensa de la independencia judicial, ha imaginado en un mordaz texto lo que pediría a los Reyes Magos un "político corrupto" tras un 2025 lleno de escándalos judiciales. Entre sus deseos estrella: reformas que permitan mayor influencia política en la Justicia, como la conocida como "ley Bolaños".

En su reflexión navideña, Villegas comienza con un tono festivo: "Feliz año y también feliz Navidad porque las fiestas navideñas todavía no terminaron. Tenemos los Reyes. ¿Y qué le vamos a pedir a los Reyes Magos? Bueno, pues ya lo sabemos. Todo el mundo en última instancia les pide salud, dinero y amor. Yo, como juez, pues podría ser más original y pedirles más justicia para el año 2026 y que la política no se inmiscuya en los tribunales. Pero eso está bastante visto porque llevo diciendo durante todo el año 2025".

El juez propone entonces un ejercicio imaginativo: "Intentemos una aproximación distinta, que no caiga en el tópico. Imaginemos que somos uno de estos políticos corruptos, uno de estos delincuentes que han salido a la luz pública durante el año 2025, que menudo año de escándalos como consecuencia de la actuación de los jueces instructores y de la Guardia Civil, de nuestra Policía Judicial, en particular de la UCO".

Según Villegas, este hipotético corrupto pediría "en síntesis una justicia politizada". Para lograrlo, desecharía "acabar con el sistema de las oposiciones para que quienes accedan en el futuro a la carrera judicial de alguna manera tengan que pasar algún filtro ideológico, control político. Así por lo menos nos ahorramos sorpresas con los futuros jueces".

Pero la "petición estrella" sería "acabar con los jueces instructores y reemplazarlos por fiscales investigadores". Villegas ironiza: "Por cierto, que esta petición no solamente es suya, hay muchísimos académicos, estudiosos de la doctrina, gente muy sesuda, con mucha masa gris, que piden lo mismo". La razón, explica, es que "los jueces instructores son independientes, con lo cual no hay ninguna posibilidad de que la política influya sobre ellos. Sin embargo, los fiscales son autónomos. No confundamos independencia con autonomía, con lo cual algún resquicio siempre hay para que la política pueda influir".

Esta reforma, añade, "vendría acompañada a bombo y platillo de un gran aparato propagandístico publicitario en el que se dijera que se ha reformado el Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal para reforzar las garantías de autonomía. Pero ojo, amigo, por mucho que se refuerce, siempre que quede un pequeño resquicio, nuestro amigo corrupto tendría esperanzas". Porque, remarca, "da igual que la conexión con la política sea cercana o lejana, mucho o poco, con tal de que haya un poquito, un poquito, nuestro corrupto estaría satisfecho porque tendría la posibilidad de mover hilos. Y por muy poco que influyera, a veces en la vida, la diferencia entre el éxito y el fracaso está en algo nimio, pequeñísimo. Pensemos en las carreras de caballos en las que a veces gana un jinete solo por un morro, bueno, ¡menudo morro que tienen algunos también!".

Otro deseo sería "que se consolidasen los tribunales de instancia", que suponen "por un lado, sin lugar a dudas, una mayor injerencia del ejecutivo en los órganos jurisdiccionales", pero sobre todo "destruir el equipo que forma el juez con sus funcionarios o los funcionarios con su juez, que es esencial, absolutamente esencial, para descubrir el delito". Lo critican disfrazado de "mayor especialización", pero en realidad "supone desintegrar el juzgado, que es una institución del siglo XIX que deberíamos conservar siempre porque se instauró como una garantía de un estado liberal frente al absolutismo".

Además, querrían "amordazar a los jueces" para que "no puedan hablar en público, vaya a ser que conciencien a los ciudadanos de lo que está pasando. Los jueces bien calladitos". Y que el CGPJ "siguiera como ahora nombrado por las cámaras parlamentarias" para "el reparto de cromos" por "toga roja o azul". Villegas lamenta: "Los nombramientos que está haciendo este Consejo General del Poder Judicial, con tanta esperanza que habíamos depositado en su presidenta, son lo de siempre. Repartir por cuotas ideológicas. Bien marcado cada candidato, a fuego en la piel con la herrería de los progresistas y conservadores. Yo, desde luego, no sé como este sistema que trata a los jueces como si fueran ganado puede pasar como pasa sin que se genere una reacción colectiva ante la indignidad que supone".

También desearía "que la doctrina a favor de la ley de amnistía terminase también consolidándose", porque "establece un precedente" para que "si se puede perdonar a los delincuentes, no solamente perdonar, sino borrar su delito, hacer que sus actos ilícitos se conviertan en justos, por cualquier motivo, aunque sea el motivo de mantenerse en el gobierno", entonces "miel sobre hojuelas".

Finalmente, el deseo más extremo: "cambiar al presidente del gobierno. Que Pedro Sánchez dejara de ser presidente". Para reemplazarlo por "el señor Maduro. Claro, si Venezuela perteneció a España durante un tiempo, ¿por qué no puede ahora España pertenecer a Venezuela?".

Villegas concluye: "Bien, bien. Bueno, pues yo creo que esta carta a los Reyes Magos ya está bien completa. Esperemos que algunos, los Reyes, les traigan carbón".

tracking