ESdiario

elecciones 15m

Entre el voto útil y el pulso a Sánchez: Mañueco busca el gobierno en solitario con la PAC y el lobo como bandera rural

Entre el voto útil y el pulso a Sánchez: Mañueco busca el gobierno en solitario con la PAC y el lobo como bandera rural

Recta final en Castilla y León: el PP se aferra a la “certeza” y carga contra Sánchez, la financiación y el “caos” de Vox

Milagros Marcos (PP) confia que entre el voto útil y el pulso a Sánchez, la gente escoja a Alfonso FernaMañueco busca el gobierno en solitario con la PAC y el lobo como bandera rural

Luis Sordo
Publicado por

Creado:

Actualizado:

La campaña de Castilla y León entra en su tramo decisivo con un escenario que recuerda al de 2022: el Partido Popular busca revalidar su condición de fuerza hegemónica, pero sin la comodidad de una mayoría absoluta que las encuestas no terminan de regalarle. En ese contexto, ESpolítica se trasladó al atrio de la Iglesia de Santa María, en plena provincia de Palencia, para pulsar el tono del PP en la última semana: defensa del mundo rural, denuncia de agravios por financiación y un mensaje nítido a los votantes: “concentrar” el voto para gobernar en solitario.

La entrevistada, Milagros Marcos, diputada del PP nacional y habitual en la agenda agraria del Congreso, eligió un escenario simbólico: la iglesia de Santa María de Palencia. “Yo recomiendo venir”, dijo, en un guiño a esa Castilla y León que el PP quiere presentar como patrimonio, identidad y modelo de servicios pese a la dispersión demográfica.

“Gestión” frente a “ruido”: el marco de la campaña

Marcos dibujó una campaña “muy en positivo” para los populares, apoyada en una idea repetida de principio a fin: el ciudadano distingue entre quien “sabe gestionar” y quien “solo hace ruido”. En su discurso, la gestión se traduce en “certeza” y la oposición —especialmente la izquierda y quienes “se van de los gobiernos”— en inestabilidad y perjuicio para la Comunidad.

Con ese marco, el PP intenta convertir las elecciones autonómicas en un plebiscito sobre dos asuntos que considera vitales: el balance de gobierno de Alfonso Fernández Mañueco y la defensa de Castilla y León ante el Ejecutivo central. Marcos insistió en el argumento territorial: la Comunidad es la más extensa de España y la prestación de servicios cuesta más cuando la población está dispersa. “Tenemos derecho a vivir donde decidamos vivir, pero con los mismos servicios”, remarcó, colocando la financiación autonómica en el centro del debate.

Pacto sí, pero sin “sillones”: el aviso a Vox

El PP no oculta su preferencia: gobierno en solitario. Y no solo por estrategia electoral, sino por escarmiento político. Mañueco lo dijo en el corte emitido durante la entrevista y Marcos lo subrayó después: un gobierno de coalición puede saltar por los aires si el socio decide abandonar a mitad de legislatura “por interés partidista”.

El mensaje a Vox fue directo: no se entiende que quien ha tenido opción de gobernar “se vaya” dejando a sus votantes “tirados”. Marcos sostuvo que un acuerdo solo tendría sentido si se basa en “un programa serio y riguroso” y no en un “reparto de puestos”. Traducción electoral: el PP pide voto útil para no depender de terceros y evitar repetir un escenario de fricciones como el visto —según se citó— en Aragón o Extremadura.

El PSOE “no es de fiar”: Sánchez, financiación y ministros señalados

En el otro lado, el PP dispara a la diana principal: Pedro Sánchez. Marcos cuestionó la credibilidad del candidato socialista, Carlos Martínez (alcalde de Soria), pese a que este habría marcado distancias con el “sanchismo” y con el modelo de financiación. Para la diputada popular, la etiqueta no salva el fondo: “está en las listas del PSOE” y el secretario general “es quien decide” candidatos. Conclusión: “serias dudas” de que defienda con firmeza lo que reclama Castilla y León.

La entrevistada elevó el tono al describir la política nacional del Gobierno como contradictoria, imprevisible y basada en pactos “a costa” de los territorios. También cargó contra dos nombres del Consejo de Ministros por su relación con la Comunidad: desde la igualdad y la seguridad de las mujeres hasta infraestructuras y carreteras, en un discurso donde el PP busca conectar la vida diaria del votante con decisiones de Madrid. El cierre fue tajante: “pactos con el PSOE, ni para ir a la vuelta de la esquina”.

Del eslogan a la tierra: PAC, fondos europeos y fronteras

Cuando la entrevista abandonó el ring partidista y se adentró en el campo, Marcos se movió como pez en el agua: Política Agraria Común, controles, mercados, rentabilidad, competitividad. El PP quiere que la elección autonómica se lea también “en clave nacional” porque Castilla y León —insiste— es rural y agraria por definición.

En su diagnóstico, hay dos problemas: el modelo europeo que se plantea para el futuro presupuesto y la gestión española de los fondos. Criticó una PAC concebida como “paquete de dinero” gestionado por el Gobierno central, al estilo de los Next Generation, y defendió “financiación clarita” y partidas identificables para desarrollo rural y ayudas directas. Denunció, además, falta de control en fronteras y pidió que sea la Unión Europea quien refuerce esa vigilancia.

La entrevista incluyó una afirmación política de alto voltaje: que el PP, a través de Alberto Núñez Feijóo y sus alianzas en el Partido Popular Europeo, habría logrado empujar al alza la propuesta presupuestaria comunitaria en 45.000 millones. El objetivo, repitió, es sencillo: que agricultores y ganaderos “vendan más, ganen más” y compitan con reglas equivalentes.

El lobo como símbolo: “ideología” contra ganadería

Y entonces llegó el asunto que en el norte y el noroeste enciende la mecha: el lobo. Marcos lo convirtió en paradigma de lo que el PP llama “desfachatez ideológica”. Su planteamiento: no se trata de “destruir nada”, sino de equilibrar conservación del lobo y supervivencia de la ganadería y de los pueblos.

A partir de ahí, relató un conflicto institucional: datos que —según su versión— el Gobierno no habría remitido a Bruselas, comunidades autónomas enviándolos por su cuenta, un expediente europeo y, sobre todo, una acusación política con impacto en el bolsillo del ganadero: que habría fondos para indemnizaciones que no llegan y que se habrían redirigido a otras políticas, como el vehículo eléctrico. Cerró con un aviso: más ataques, más accidentes de tráfico por fauna y una factura que, dijo, “se pagará en las urnas”.

Una última semana con un mensaje claro

El PP afronta la última semana de campaña con un guion reconocible: Castilla y León como víctima de una financiación injusta, el mundo rural como epicentro de la identidad autonómica y el gobierno en solitario como receta de estabilidad. En paralelo, insiste en retratar a Vox como socio imprevisible y al PSOE como brazo político de Sánchez, incapaz —según ellos— de plantar cara por la Comunidad.

Queda una semana “escasa” y la batalla real empieza donde siempre: en la urna. Pero, si algo dejó claro Milagros Marcos bajo el románico palentino, es que el PP quiere que el votante interprete el 15 de marzo como una disyuntiva entre estabilidad o ruido, campo o despacho, Castilla y León o Moncloa. Si esa narrativa funciona, lo decidirán —esta vez sí— los castellanos y leoneses.

tracking