Semana negra para Sánchez: cercado por los escándalos y sin nadie que se atreva a moverle la silla

Sánchez se enfrenta a otra semana negra entre el frente judicial de Begoña Gómez, la denuncia en la Internacional Socialista y los vídeos que retratan las heridas internas del PSOE.

Pedro Sánchez ha vuelto a cerrar una semana demoledora. Otra más. Pero esta vez con tres golpes especialmente incómodos: la petición de 24 años de cárcel para Begoña Gómez, la denuncia de Benedicta Lasi contra él por presunto acoso laboral en la Internacional Socialista y los vídeos publicados por The Objective sobre la guerra interna del PSOE en 2016.

En ESpolítica, el programa de ESdiario TV, Benjamín López y Begoña Gerpe analizaron una situación que retrata, una vez más, el deterioro político e institucional que rodea al presidente del Gobierno.

Begoña Gómez y una Fiscalía que no incomoda a Moncloa

La petición de Hazte Oír contra Begoña Gómez es llamativa por la cifra: 24 años de prisión. Pero el verdadero escándalo, según se apuntó en la tertulia, no está solo ahí. Está en el papel de la Fiscalía, que lejos de actuar con la dureza habitual en otros procedimientos, parece haberse colocado en una posición mucho más cómoda para la esposa del presidente.

Begoña Gerpe fue clara: lo extraordinario no es que una acusación popular pida la pena máxima, sino que la Fiscalía no acuse. Y eso, tratándose de la mujer de Sánchez, alimenta la sensación de que no todos los ciudadanos comparecen ante la Justicia en igualdad de condiciones.

La Internacional Socialista también se le complica

A ese frente se suma la denuncia de Benedicta Lasi, exsecretaria general de la Internacional Socialista, por presunto acoso laboral y trato discriminatorio. Un golpe directo a la imagen internacional de Sánchez, que presume de feminismo y antirracismo mientras una dirigente de su propio entorno le señala precisamente por prácticas contrarias a ese discurso.

La contradicción es evidente. El Sánchez que se presenta como referente progresista fuera de España vuelve a aparecer rodeado de sombras, sospechas y acusaciones incómodas.

Los vídeos del PSOE: todos sabían, todos callan

Los vídeos de The Objective sobre el Comité Federal de 2016 han devuelto al PSOE a una de sus páginas más oscuras. Aquella batalla interna, casi fratricida, muestra hasta qué punto el sanchismo nació entre maniobras, heridas abiertas y silencios comprados.

Y ahí está una de las claves: nadie dentro del PSOE parece dispuesto a rebelarse. Ni siquiera quienes fueron derrotados, humillados o apartados. El partido ha terminado convertido en una estructura de supervivencia donde muchos prefieren conservar el cargo antes que decir en voz alta lo que saben.

Un presidente rodeado de causas, denuncias y silencios

Sánchez sobrevive porque el PSOE ya no actúa como partido crítico, sino como escudo. La Fiscalía no incomoda, los barones callan, los damnificados miran hacia otro lado y el Gobierno responde a cada escándalo con propaganda.

Pero la semana deja una fotografía difícil de maquillar: su esposa camino del banquillo, su liderazgo internacional bajo sospecha y su partido retratado en vídeos que recuerdan cómo empezó todo.