18 de noviembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Borrell no se conforma con ser eurodiputado y se postula para comisario

El ministro de Exteriores en funciones lo seguirá siendo al renunciar a su acta de eurodiputado, tras ser cabeza de cartel del PSOE, porque aspira a un puesto de comisario al menos.



Era un secreto a voces que a Josep Borrell no le apetecía volver a Europa. Pero una vez allí, no se va a conformar con ser un eurodiputado más o menos raso. Ahora pica más alto y trata de buscar un puesto en el 'gobierno' de la Unión Europea.

Así, justo cuando se cumple un mes de su victoria en las elecciones europeas, a las que concurrió como cabeza de cartel del PSOE, Borrell renuncia a su acta de eurodiputado y seguirá como ministro de Exteriores en funciones, al menos mientras no sea comisario europeo, que es su aspiración.

Que Borrell opte por no recoger su acta de eurodiputado no significa que sea el ministro de Exteriores en la próxima legislatura, si es que definitivamente Pedro Sánchez consigue formar Gobierno. Si accediera a una comisaría también se vería obligado a renunciar a su acta.

Aunque fue el candidato del PSOE en las europeas, Borrell ya dio pistas de que su destino no sería quedarse en el Parlamento, ya que fue la número dos de la candidatura, Iratxe García, la que se postuló para presidir el Grupo de los Socialistas y Demócratas.

 

De este modo, su decisión no implica que Borrell esté descartado como próximo representante español en las instituciones europeas. Fuentes del Ejecutivo han insistido en los últimos días en que Sánchez tiene en mente varios perfiles para distintos puestos, en función del escenario que resulte de la negociación y que debe incluir equilibrios políticos, geográficos y de género.

Colocar a un español en el gobierno de Europa

Para el Gobierno español, tan importante es colocar a un español en un buen puesto como garantizar que los que no sean españoles compartan la visión española sobre el proyecto europeo.

Ahora, la siguiente fecha es el domingo 30 de junio. Los jefes de Estado y de Gobierno quieren acordar, al menos, el nombre del presidente de la Comisión Europea, el más importante de todos los puestos en juego, antes de que la Eurocámara elija a su presidente el día 2 o el 3 de julio y, de ese modo, ponga en marcha todo el juego de equilibrios para el resto de cargos.

Además de la presidencia de la Comisión, están en juego la presidencia del Consejo Europeo y de la Eurocámara, así como la única vicepresidencia de la Comisión que es fija, la del alto representante para la Política Exterior. El quinto puesto es el del presidente del Banco Central Europeo.

 

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