11 de diciembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Leales a Sánchez intentan frenarle para que no cometa una estupidez el sábado

La gestora asiste atónita e impotente a la rebelión de los "pedristas" y contiene el aliento ante los efectos entre la militancia de la reaparición en el Congreso del líder derrocado.

Puede que en el simple gesto de apretar un botón Pedro Sánchez se juegue esta semana su futuro político si, como todo el mundo cree y como ha insinuado en Twitter, intenta recobrar el liderazgo del PSOE en las primarias que deben anteceder al 39 Congreso Federal.

En el PSOE nadie sabe con certeza qué pasa por la cabeza del exsecretario general y tan sólo este martes la líder de los socialistas madrileños, Sara Hernández, se atrevió a anunciar que Sánchez tiene intención de reaparecer para asistir al debate de investidura. 

Pero en la gestora se preguntan en las últimas horas qué perfil piensa adoptar el líder defenestrado. ¿Guardará silencio ante los periodistas y ocupará de forma discreta su nuevo escaño en la tercera fila de la bancada socialista u optará por dar a cara y participar en los habituales corrillos que diputados e informadores protagonizarán antes y después del debate en el hemiciclo?

El entorno de Sánchez da por hecho que este martes el exjefe de la oposición acudirá a escuchar el discurso de Mariano Rajoy y que el miércoles repetirá asistencia para votar no a la investidura del presidente en funciones. No habrá ningún problema dado que la gestora ha dado instrucciones a todo el grupo parlamentario para que en esa votación todos los diputados aprieten el botón del no.

El dilema del sábado y la estrategia de futuro

 

Pero sin duda, la cita que mas morbo depara en el susanismo y en el pedrismo es la decisión que Sánchez adopte en la jornada del sábado: la del minidebate y la votación decisiva, en la que la bancada socialista tiene la abstención como instrucción "imperativa" del Comité Federal de este pasado domingo.

Según algunos dirigentes socialistas vinculados a la gestora, varios de los más cercanos a Sánchez están tratando de convencerle de lo grave y contraproducente que sería su desmarque de la dirección votando no a Rajoy. En ello estarían su exnúmero dos, César Luena, Patxi López y el portavoz parlamentario, Antonio Hernando.

Sostienen, y Luena lo ha reconocido en público, que quien ha liderado o pertenecido a la Ejecutiva del PSOE no puede desobedecer una instrucción de este calibre de su Comité Federal. Es más, fuentes de la gestora consideran que Sánchez estará "inhabilitado" para tratar de volver a liderar el partido.

En este sentido, Margarita Robles espera que Sánchez adopte una decisión "responsable" y "coherente".

La salida más airosa en la que coinciden los leales y los rebeldes es que Sánchez no asista a la votación definitiva. Salvaría la cara ante los militantes y la rebelión contra la gestora tendría un perfil mucho más asumible. Y Javier Fernández respiraría mucho más aliviado.

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