18 de enero de 2021
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La reválida de Felipe: un mensaje entre el reproche al Emérito al gesto a Leonor

El Rey, en el acto en el que impuso a la Princesa el Toisón de Oro.

El Rey, en el acto en el que impuso a la Princesa el Toisón de Oro.

Zarzuela confía en batir récords de audiencia con el más esperado discurso del Rey. Habrá nítido desmarque de Juan Carlos y un espaldarazo a quien garantiza la continuidad de la Corona.

"Este no es un discurso sobre la Monarquía, es un mensaje del Rey a los españoles", se empeña en aclarar un portavoz de Zarzuela a ESdiario. Y se advierte desde palacio que se van a "defraudar" tanto los que esperan que Felipe VI "abra en canal" a la Institución que representa, como los que crean que "pasará de puntillas" sobre la endiablada actualidad por la que atraviesa España y su propio entorno.

Tras varios cruces de papeles y borradores en estas últimas semanas, entre el fiel Jaime Alfonsín como escudero principal del Monarca, y Félix Bolaños, el hombre para todo de Pedro Sánchez en Moncloa, el mensaje más complicado de Felipe VI -tan solo comparable con el que se vio forzado a pronunciar el 3-0 de 2017 tras la declaración de independencia de Carles Puigdemont- espera en la nevera a la espera de salir al aire puntual a las 9 de la noche de este jueves.

Como confirmó este martes la vicepresidenta Carmen Calvo, el sector PSOE del Gobierno conoce a la perfección las líneas maestras del mensaje del Jefe del Estado. De hecho, como también subrayó la vicepresidenta hace 24 horas, le ha "acompañado" en su preparación en estos últimos días en el que se cerraron los últimos flecos. Un mensaje que, sin embargo, Sánchez ha escondido a Pablo Iglesias.

Según las fuentes de la Casa Real consultadas por este diario, el Rey no va a obviar el escándalo creciente de su padre.

Y habrá mención expresa a su situación con dos vertientes: recordar todo lo que el actual Rey ha hecho para desmarcarse de Juan Carlos I y dotar de la máxima transparencia a la Jefatura del Estado, y reiterar la plena disposición de su antecesor a responder a los llamamientos que le haga la Justicia.

No parece que Felipe VI vaya a ceder a algunas presiones llegadas desde el entorno de Podemos y de un sector del PSOE, que han defendido que haga algún anuncio retirando a su padre el título de Rey.

Aunque, en realidad, este es un título honorífico y vitalicio que responde, según el propio Gobierno,  a "precedentes históricos y a la costumbre de otras monarquías". El título se le concedió a Juan Carlos I en un decreto del Gobierno de Mariano Rajoy en 2014.

 

 

El Rey Felipe vive atrapado en una coalición sin precedentes en España en su obsesión contra la Monarquía.

 

Pero una vez que el Rey zanje su distancia con los casos que salpican a su padre, el mensaje va a centrarse también en dar un espaldarazo y un "renovado aval" del Monarca a la Princesa Leonor, a la que Zarzuela pretende dar más visibilidad en 2021 con una agenda mucho más activa.

Y, de paso, el Rey tratara de abortar el debate artificial lanzado por Pablo Iglesias con el mismo mensaje que Don Juan Carlos reiteró en sus peores momentos en los años anteriores a su abdicación: que la continuidad de la Corona está garantizada y que su hija Leonor representa la permanencia de la Institución como el pilar de la Monarquía Constitucional que emana de la Constitución.

Y ese será el tercer gran eje del mensaje navideño de Felipe VI, muy en línea con el potente discurso que pronunció durante la gala de los últimos premios Princesa de Asturias. Con una llamada a la unidad, el trabajo en común y la defensa del Estado de Derecho para afrontar los grandes desafíos que amenazan a España.

"Hay momentos en que la realidad nos pone a prueba y ahora que muchos ciudadanos sienten una gran incertidumbre, es necesario que todos hagamos un gran esfuerzo de entendimiento y de concordia", enfatizó el 16 de octubre desde Oviedo.

"Requiere conducirnos con sentido del deber, con la mayor responsabilidad, y con la máxima integridad y rectitud, para que el interés nacional prevalezca y los intereses generales de los españoles sean nuestro norte y guía", recalcó, en su discurso más político hasta la fecha.

Zarzuela reconoce la inédita expectación creada y confía en que el mensaje romperá récords de audiencia. De una audiencia que ha venido decayendo en estos últimos años.

Cabe recordar que en la Nochebuena pasada, el mensaje real perdió 400.000 espectadores respecto al de 2018. Y reunió frente al televisor a una media de 7.537.000 españoles, un 65% de cuota de pantalla en el conjunto de las 25 cadenas que lo emitieron.

Las fuentes consultadas reconocen que este año aspiran a romper los audímetros. Eso sí, los vascos y catalanes no podrán verlo en sus respectivas televisiones públicas. ETB y TV3 siguen abonadas al boicot a Felipe VI.

 

 

 

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