17 de enero de 2018
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Josep Maria Pou revienta y cuenta un episodio siniestro del independentismo

Parece que la sectarización de los políticos catalanes no viene de ahora, se ha alimentado y permitido durante años, tal como desveló el actor y director teatral en plena radio pública.

No son pocos, dentro y fuera de nuestras fronteras, los ciudadanos que se llevan las manos a la cabeza con lo que está pasando actualmente en Cataluña, pero parece que la sectarización que ha llevado al país a la situación límite que está viviendo no viene ni mucho menos de ahora... sino de muy lejos, años y años ha...

Así lo dejó claro este fin de semana el actor y director teatral Josep Maria Pou en una entrevista para el programa de Catalunya Radio El Suplement en la que comenzó negándose a hablar de política porque "no es el momento" pero terminó explotando y destapando un nuevo episodio siniestro del independentismo más recalcitrante.

Pou evitó mojarse asegurando que se habla demasiado de la política y de los políticos, que están copando la actualidad diaria de los ciudadanos como si no hubiera nada más, pero no pudo morderse la lengua cuando Ricard Ustrell le preguntó por la relación entre política y Cultura: "Siempre han tenido muy mala relación".

El actor y director se fue calentando y relató un episodio de 1996 que deja claro que la sectarización de los dirigentes catalanes viene de lejos. Así desveló que ya durante la inauguración del Teatro Nacional de Cataluña comenzó la "fractura" porque había políticos que pensaban que todo dependía de ellos y que tenían el poder para hacer lo que ellos quisieran.

Si bien matizó que algún día contará con todo detalle lo que pasó en aquellos días, sí dejó caer que la decisión del primer director del Teatro, Josep María Flotats, de inaugurarlo con una obra que no era de un autor catalán ni en catalán levantó ampollas en el seno de la Generalitat y de la Conselleria de Cultura del momento: "Una obra que no era de un catalán sino de un americano, la obra de teatro que todo el mundo estaba aplaudiendo y admirando en ese momento, una obra que abordaba el mundo de la homosexualidad y del sida que era un tema de plena actualidad en ese momento y que generaba gran preocupación". 

Cabe recordar que el TNC creado por el departamento de Cultura de la Generalidad de Cataluña estrenó el 12 de noviembre de 1996 su primera obra, Ángeles en América de Tony Kushner bajo la dirección de Flotats, de cuya compañía formaba parte Pou, que 21 años después explotó en la radio pública catalana desvelando que "en la Generalitat y en la Conselleria de Cultura no gustó mucho que Flotats con muy buen criterio eligiera esta obra como una declaración de intenciones del Teatro Nacional de Cataluña" sólo porque no era catalana.

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