21 de septiembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Un informe machaca al Banco de España y le culpa de la crisis financiera

El Congreso aprueba un demoledor estudio que censura al banco central por no cumplir con la labor de control que tiene encomendada y hacer la vista gorda mientras las cajas quebraban.

El Banco de España queda literalmente por los suelos en un informe elaborado en las Cortes. Ni supervisó ni controló ni intervino con la rapidez que se le exige, concluye el estudio, y de ahí en buena parte el hundimiento financiero que hemos sufrido.

El Congreso ha aprobado este jueves este demoledor informe sobre su investigación de la crisis financiera, el rescate bancario y la quiebra de las cajas de ahorros en el que censura a los organismos de supervisión, entre ellos al Banco de España, porque "no hicieron frente a sus obligaciones" para actuar contra la burbuja de crédito y la burbuja inmobiliaria.

 

El texto, al que ha tenido acceso Europa Press, señala al sector financiero, a los supervisores y a los reguladores, y desmiente que "la influencia política" en las cajas de ahorros sea una "causa explicativa" de un mayor impacto de la crisis en estas. Al contrario, subraya que algunas cajas presentaron "indicadores significativamente mejores que el promedio de los bancos" y recuerda que estos tenían la capacidad de compensar en el exterior las pérdidas registradas en España.

El informe, sobre el que se viene trabajando desde la última semana, es fruto del trabajo de los letrados de la Cámara y de la presidenta de la comisión de investigación, la canaria Ana Oramas, que han buscado sintetizar en un relato la investigación llevada a cabo durante más de año y medio, con citas de comparecientes y datos, a partir de los documentos presentados por cada uno de los grupos.

El informe sostiene que las entidades "prestaron por encima de sus capacidades" y los reguladores "obraron por debajo de sus responsabilidades"

Según fuentes parlamentarias, el informe será aprobado por unanimidad en la comisión de investigación, aunque a partir de ahí tendrán que votarse las conclusiones y propuestas de cada grupo, donde las discrepancias llevarán a la defensa de votos particulares.

Había herramientas pero faltó voluntad política

Así, la comisión ha trabajado sobre un texto que considera que "había herramientas disponibles" para actuar por parte del Banco de España, pero que estas herramientas "no se usaron por falta de voluntad política". Incluso apunta a que la no aplicación de estas medidas pudo responder a que "no contaban a priori con el beneplácito del regulador europeo". "La no aplicación de medidas tenía más que ver con la voluntad política que con la imposibilidad técnica", afirma la comisión.

La Asociación de Inspectores alertó en 2005 al entonces ministro de Economía, Pedro Solbes, de una "actitud pasiva" del Banco de España ante "evidentes síntomas de deterioro", su "falta de determinación en la exigencia de rigor a las entidades" y "en la persecución y lucha contra las conductas irregulares detectadas". "Lo que se denunciaba, en fin, era que la situación del sector financiero era altamente crítica mientras que los órganos de gobierno del Banco de España estaban faltando a su obligación de reconducir la situación", resume.

También el informe carga contra el supervisor en el caso de las preferentes, acusándole de "propiciar" la venta de estos instrumentos a inversores no profesionales "cuando tenía información contrastada por parte de sus equipos de inspección sobre la situación de problemas de solvencia por parte de muchas entidades, y cuando ya se tenía constancia sobre la aversión a estos productos por parte de los inversores institucionales".

Marco propicio para la burbuja inmobiliaria

Además de supervisores y sector financiero, el informe apunta también a los gobiernos de Felipe González y José María Aznar por la aprobación de diferentes leyes. Al presidente del PP le achacan la Ley del Suelo, que "favoreció el aumento de suelo urbanizable disponible, y al socialista la regulación de fondos de titulización, que permitió que los créditos no figuraran en las cuentas de entidades y así no asumir el riesgo.

"El sistema normativo vigente en ese momento creó el marco propicio para el hipercrecimiento e hiperfinanciamiento del negocio inmobiliario y constructivo -reza el documento-. La crisis no surgió porque los ciudadanos vivieran 'por encima de sus posibilidades', sino que fueron las entidades financieras las que prestaron muy por encima de sus capacidades, y fueron los entes reguladores y supervisores los que obraron muy por debajo de sus responsabilidades".

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