13 de agosto de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Feijóo arrolla a Sánchez con su firmeza y acierto en la crisis del coronavirus

Núñez Feijóo en su última comparecencia.

Núñez Feijóo en su última comparecencia.

El presidente de la Xunta siempre ha ido un paso por delante. Ahora Galicia ha empezado a hacer un estudio epidemiológico que no gusta al Gobierno central: las comparaciones son odiosas.

En su último barómetro, el CIS preguntó a los encuestados qué líder político de entre los principales preferirían que fuese el presidente del Gobierno para encarar esta pandemia. Al margen de los nacionales, aparecieron en la lista dos presidentes regionales, por este orden: Alberto Núñez Feijóo y el televisivo Miguel Ángel Revilla

Aunque el estado de alarma haya creado un mando único en manos del Ejecutivo de Pedro Sánchez, su titubeante y polémica gestión de la crisis del coronavirus le está provocando comparaciones odiosas. Entre ellas, con el presidente de la Xunta de Galicia, que durante las últimas cinco semanas ha dado sobradas muestras de ir un paso por delante de Sánchez. 

Este jueves arrancó en Galicia la primera fase de un estudio epidemiológico con test masivos a 100.000 gallegos (de una población de 2,7 millones) cuyos primeros resultados estarán en ocho días y que servirá como eje central del plan de desescalada que ya diseña el comité clínico que asesora a Feijóo

A Sánchez no le gustó que Feijóo encargara su propio estudio epidemiológico

La primera reacción de Sánchez al enterarse de ese estudio no fue buena, y de hecho en su rueda de prensa del pasado sábado en La Moncloa insinuó que Núñez Feijóo se estaba excediendo en sus competencias, limitadas -como las de todas las comunidades- por el estado de alarma. "Es muy importante que demos una imagen de cooperación", se quejó el presidente del Gobierno. 

Lo que sucede es que el estudio encargado por el presidente gallego ha vuelto a sacar los colores al Ministerio de Sanidad, que lleva semanas hablando de sus planes para hacer un estudio de seroprevalencia en toda España que parece no llegar nunca. 

Supuestamente, y después de que el propio Fernando Simón reconociera el "retraso" en el mismo, la recogida de muestras a 90.000 personas a  través de los centros de Atención Primaria iba a empezar el próximo lunes. Pero este jueves el ministro Salvador Illa aclaró que el lunes no, que más avanzada la semana.

En cualquier caso, los resultados del estudio no estarán listos hasta dentro de ocho semanas. Puesto que Sánchez ha fijado el inicio de la desescalada para dentro de cuatro semanas, en la segunda quincena de mayo, ello significa que el proceso empezará a ciegas. Porque tampoco se están haciendo test masivos. 

 

Por contra la Xunta de Galicia trabaja desde hace tiempo en un plan propio que, no obstante, no podrá aplicar sin el visto bueno del Gobierno central (ya se ha asegurado de ello Sánchez aumentando las atribuciones del ministro Illa para esta fase que se aproxima). Test masivos, mascarillas y mamparas de protección serán la nueva normalidad. 

En el ámbito sanitario trabaja un comité clínico gallego que ha fijado tres líneas de actuación: aumentar las consultas telefónicas y la teleasistencia, monitorizar a los contagiados y ampliar los horarios de atención en los centros de salud para evitar aglomeraciones. 

En el económico, Núñez Feijóo se ha hecho rodear de un comité de expertos del que forman parte, entre otros, el director general de Finanzas de Inditex, Ignacio Fernández; la vicegobernadora del Banco de Desarrollo del Consejo de Europa, Rosa Sánchez Yebra; y el expresidente socialista de la Xunta Fernando González Laxe, hoy codirector del Foro Económico de Galicia.

Núñez Feijóo fue el primero en pedir test masivos, como también fue el primero en solicitar un calendario "orientativo" de desescalada a Sánchez, y que dejara salir a los niños a dar pequeños paseos, ya el 12 de abril. Nueve días antes de que el presidente accediera.

El gallego fue, asimismo, el que instó al Ejecutivo central a que pusiera el límite de edad en 14 años (como los pediatras) y no en 12, como era su intención inicial. Y también fue el primero que alzó la voz el martes una vez que el Consejo de Ministros aprobó la polémica medida de los supermercados, corregida en horas. 

Todo ello sin necesidad de dar ninguna batalla contra Sánchez, al que de hecho ha echado un capote en más de una ocasión en estas semanas. "El mercado está complicadísimo, entiendo las dificultades del Gobierno de España para comprar test", afirmó a finales de marzo, en medio de la enorme polémica por la decisión del Ejecutivo de centralizar las compras de material sanitario, lo que generó un gran tapón (Sanidad acabaría teniendo que recular y volver a permitir que las comunidades compraran por su cuenta).

El gallego conoce el paño: fue secretario general de Gestión y Cooperación Sanitaria del Ministerio de Sanidad en la primera legislatura de José María Aznar y presidente de Insalud en la segunda.

Días más tarde Galicia recibió los primeros 57.760 test por parte del Gobierno, y el presidente de la Xunta lo agradeció públicamente con un "hay que reconocer las cosas cuando se producen". Aunque después tuvo que ser el primero en dar la voz de alarma sobre su escasa efectividad. "Necesitan una prueba complementaria PCR", se quejó. El fiasco de los test ha ido en aumento desde entonces. 

¿Es Núñez Feijóo un visionario? Ha sabido elegir bien a sus asesores en un momento tan crítico. La última liebre que ha soltado es la de la reapertura de los colegios: en su última comparecencia sugirió que los alumnos puedan volver a clase la segunda quincena de mayo. ¿Acabará el tiempo dándole la razón también? 

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