16 de octubre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

"Financial Times" destruye la "Cena de los Presidentes" con fotos bochornosas

Las fotos de "Financial Times" han supuesto el cierre del "Club de Presidentes".

Las fotos de "Financial Times" han supuesto el cierre del "Club de Presidentes".

Durante más de 30 años los hombres más exclusivos del país se reunían en secreto para recaudar fondos benéficos. Hasta que una periodista se disfrazó de azafata y destapó acoso sexual.

Se reunían desde hace 33 años en un evento con fines benéficos que estaba considerado como uno de los más relevantes de la alta sociedad británica. Hasta que el Financial Times sacó a la luz, a golpe de fotos y testimonios que dejan muy poco a la imaginación, lo que realmente pasaba dentro de la Cena de los Presidentes y el club que la organizaba decidió cerrar su puertas definitivamente.

Con la excusa de recaudar fondos para organizaciones benéficas, figuras destacadas del mundo de los negocios y la política se citaban cada año; sólo hombres, en el más absoluto de los secretismos. Ahora se sabe por qué. Las imágenes en las que estos varones manosean a decenas de camareras que trabajaban en el exclusivo hotel Dorchester de Londres dan una ligera idea.

Los más de 20 millones de libras que se recaudaban para los niños más desfavorecidos facilitaban la ausencia de preguntas durante todos estos años, hasta que llegó Financial Times con una periodista infiltrada y el Presidents Club Charity Dinner ha cerrado sus puertas después del acoso sexual sufrido por las azafatas: "Estás demasiado sobria, quiero que te acabes la copa, que te quites las bragas y bailes encima de esta mesa".

Es sólo uno de los "comentarios lascivos y peticiones para acompañar a los asistentes a alguna habitación" que pudo escuchar de primera mano la periodista Madison Marriage: "Había manos que subían por las faldas y manos en los traseros, pero también manos en las caderas, en el estómago y brazos que te rodeaban la cintura de improviso". A alguna, hasta le enseñaron un pene, a otra le preguntaron directamente si era una prostituta.

Las 130 azafatas contratadas tenían que ser “altas, delgadas y guapas”, "llevar ropa interior negra y zapatos sexys" y se les advertía de que los hombres de la fiesta tratarían de molestarlas pero debían mantenerlos contentos, no podrían llevar el móvil y mejor que no decir a sus parejas que era un evento exclusivo para hombres. Entre los premios subastados, una noche en el club de striptease Windmill, en Soho, o un tratamiento de cirugía estética para "añadir un poco de sabor a tu mujer".

La noticia ha caído muy mal en Downing Street y la primera ministra británica, Theresa May, ya ha manifestado su "malestar" por lo sucedido en un evento al que no fue invitada por ser mujer.

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