20 de noviembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La mayor activista iraní pro derechos humanos desenmascara a Iglesias y Podemos

Maryam Rajavi junto a la eurodiputada de UPyD Beatriz Becerra.

Maryam Rajavi junto a la eurodiputada de UPyD Beatriz Becerra.

Él líder del partido morado presume en el Congreso de defender los derechos humanos más que nadie. Pero es pura fachada. Lo sabe bien Maryam Rajavi, a quien conviene leer y escuchar.

En el diario de sesiones del Congreso han quedado registradas para la posteridad las grandilocuentes frases que pronunció Pablo Iglesias sobre los derechos humanos, y el enfrentamiento que el líder de Podemos tuvo al respecto con Albert Rivera.  

Frases como: "En el Consejo los Gobiernos de los veintiocho Estados miembros de la Unión Europea aprueban por unanimidad un acuerdo con Turquía que, hay que decirlo claramente, es una vergüenza. El acuerdo sigue vulnerando las obligaciones de Europa con la legislación internacional sobre los derechos humanos"; "En España hace falta un Gobierno comprometido con el derecho de asilo y con los derechos humanos"; y "Turquía ha sido condenada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en más del 93% de los casos en los que ha sido denunciada".

Habló mucho Iglesias de Turquía y de derechos humanos, pero ni una sola palabra de Venezuela e Irán, como le reprochó Albert Rivera: "A ver si es verdad que usted hace esa defensa de los derechos humanos en todo el mundo, no donde tiene gente que le financia su partido". En eso tiene mucho que callar el líder de Podemos. A las constantes negativas de su partido a aprobar varias resoluciones en favor de la excarcelación de los presos políticos venezolanos impulsadas por el Senado, el Parlamento Europeo y otras cámaras se une su conocida benevolencia con Irán.

Un régimen del que Iglesias cobra por su trabajo en Hispan TV a través de la productora 360 Global Media y que, según denunció Amnistía Internacional este mismo miércoles, en 2015 ejecutó a 997 personas condenadas a pena de muerte. El informe de AI no incluye datos de China, Siria ni Corea del Norte, pero al margen de ellos la República Islámica de Irán encabeza el listado de países ejecutores junto con Arabia Saudí y Pakistán.

Lo sabe bien una vieja conocida de Iglesias, la presidenta del Consejo Nacional de Resistencia de Irán, Maryam Rajavi, sin duda la mayor y más carismática de las activistas pro derechos humanos de Irán, que vive exiliada en Francia. Cuando Iglesias era eurodiputado y miembro de la Subcomisión de Derechos Humanos se negó a asistir a una conferencia que Rajavi pronunció en la Eurocámara para denunciar las atrocidades cometidas en su país natal. 

Ahora que él ya no está en el Parlamento Europeo, su partido ha vuelto a dar la espalda a Rajavi. Por lo que se ve a Podemos le interesa la defensa de los derechos humanos en Turquía o la UE, pero no en Irán. Que se lo pregunten a Miguel Urbán, el eurodiputado que el partido morado tiene actualmente como representante en la Subcomisión de Derechos Humanos de la Eurocámara.

La noticia ha pasado desapercibida en España, pero es la mejor prueba de la doble vara de Podemos de medir la violación de los derechos humanos en el mundo. En marzo Rajavi volvió a visitar el Parlamento Europeo para dar una conferencia amadrinada por la eurodiputada española de UPyD Beatriz Becerra, que es la vicepresidenta de dicha Subcomisión. La activista iraní habló ante una sala abarrotada en la que, sin embargo, no había un solo representante de Podemos. Ni siquiera el propio Urbán. No iba con ellos.

Rajavi denunció cómo Irán proporciona armamento a los fundamentalistas del DAESH y contó el papel de la resistencia iraní en la lucha por la defensa de los derechos humanos y contra el islamismo radical. Y acabó con un llamamiento a la comunidad internacional para que respete y apoye la lucha de los iraníes en favor de la "libertad y democracia". Llamamiento que Podemos no estaba allí ni para escuchar. 

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