Ciudadanos: ¿ante la oportunidad para revertir su caída y demostrar que es útil?

Fernando Giner, portavoz autonómico de Ciudadanos

Fernando Giner, portavoz autonómico de Ciudadanos

La grave crisis actual puede cambiarlo todo, incluso la percepción del electorado respecto al acierto de su voto pasado y a su compromiso con el futuro

Uno de los múltiples efectos colaterales de la crisis del Covid-19 consistió en que Ciudadanos tuviera que aplazar su decisiva asamblea del 14 y 15 de marzo en Madrid. En ella iba a estrenar liderazgo su portavoz en el Congreso, Inés Arrimadas, y a presentar a su nueva ejecutiva en sociedad en un cónclave en el que diferentes corrientes habían tenido que competir por sumar más delegados. El objetivo se centraba en imponer o lograr que triunfaran los criterios propios. En el caso de Arrimadas, por ejemplo, que se mantuviera la dirección vertical, sin ´baronías´para unos o cierta autonomía para las comunidades a juicio de otros, en función de la perspectiva.

Ciudadanos llegaba a esa asamblea después de cuatro largos meses de depresión postelectoral de alto desgaste tras la hecatombe del 10 de noviembre en la que perdió 47 -cifra que tanto retumba en la mente de sus dirigentes- escaños en el Congreso y con el vértigo interno de una posible desaparición augurada por tanto oráculo externo y crítico interno.

Y sobrevino el drama que vivimos en la actualidad y que difumina cualquier otro hecho. La actividad en todos los ámbitos, incluido el orgánico de partidos, queda paralizada. Coexistimos en tiempos de enorme convulsión, en los que las decisiones resultan decisivas y la postura de cada formación puede marcar más que nunca su futuro. El desgaste para quien gobierna, sobre todo cuando se produce una concatenación de imprevisiones y fallos en la gestión, puede adquirir unas dimensiones tan desconocidas como la actual crisis. 

En este contexto totalmente impredecible, los valores, los hábitos, incluso la simpatía política, entran en una fase de reseteo. Todo se pone en duda. También el acierto del voto pasado y el compromiso con el sufragio del futuro. En esta coyuntura más volátil que nunca, los mayores cambios son posibles. Y esto, indudablemente, puede beneficiar a quien menos tiene que perder porque ya lo ha perdido casi todo a escala estatal, ni mucho menos autonómica o local.

Ciudadanos, de momento, ha puesto, a nivel nacional, un perfil estadista, de respaldar la ampliación del confinamiento sin ambages y de no enzarzarse en discusiones políticas secundarias con el PSOE. Se ha sumado a la causa de la salud ante todo y después, cuando amaine la tempestad, ya llegará la calma de las exigencias.

En la escala municipal, Fernando Giner, portavoz en Valencia, está aprovechando todo su bagaje de experto en emprender y empatía con autónomos para lanzar una concatenación de propuestas a este colectivo y para arremeter contra la falta de medidas, en esta crisis, del alcalde Joan Ribó, que parece noqueado desde que el president de la Generalitat, Ximo Puig, anunció que las Fallas se suspendían tras una reunión en la que no participó el principal responsable de la ciudad.

Ventura y el colectivo docente

En el ámbito autonómico la portavoz adjunta en Les Corts, Merche Ventura, ha tenido la sensibilidad de destacar la labor de los profesionales docentes, un colectivo que se ha visto abocado a adaptarse rápidamente a la coyuntura de la formación a distancia a pesar de que ni había recibido la suficiente preparación, en general, ni Conselleria le había dotado de medios. Gran parte del alumnado no tiene videoconferencias ni conexión digital con sus maestros o profesores ni nada que se le parezca porque no se había habilitado. Todo ello a pesar de que esta legislatura, con la proliferación de cargos en todas las Consellerias, la de Educación dispone de una dirección general específica para esta cuestión.

Por su parte, el portavoz en Moncada y secretario de Acción Institucional autonómico, Jesús Gimeno, ha lanzado un vídeo con notable seguimiento en redes sociales en el que muestra su disposición a colaborar con la alcaldesa su municipio, Amparo Orts, siempre que esta actúe con transparencia. Le recrimina la poca información a la oposición, que se entera de algunas medidas por un podcast divulgado por la alcaldesa y no por las reuniones de portavoces.

Ciudadanos tiene una nueva oportunidad, quizás una de las últimas y posiblemente la más determinante, para demostrar que resulta un partido útil, con una vertiente pragmática, de estadista, a la que no le pierde su animadversión (que parece ir más allá de su oposición lógica) por el independentismo catalán o por Pedro Sánchez (todavía resuena el exceso de Rivera de llamar banda, en un pleno del Congreso y sin el más mínimo respeto institucional, al equipo del presidente del Gobierno).

Esta crisis puede cambiarlo todo. También la percepción de quién se desenvuelve con más eficiencia, capacidad o visión de estado en un panorama muy abierto cuya salida social y política tendrá unas características ahora imprevisibles.

 

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