Ataque mortal a la Guardia Civil en Barbate: piden 43 años para el principal acusado, Karim El Baqqaly
La Fiscalía solicita 43 años de prisión para el piloto de la narcolancha que embistió a una embarcación de la Guardia Civil en el puerto de Barbate, causando la muerte de dos agentes y dejando heridos a otros cuatro, en un ataque que evidencia la extrema violencia del narcotráfico en el sur de España y la falta de medios de la Benemérita para hacerles frente.

Una ofrenda floral en homenaje a los guardias civiles fallecidos, en el puerto de Barbate.
La embestida fue directa, a gran velocidad y sin margen de reacción. La Fiscalía ha puesto negro sobre blanco la intencionalidad y gravedad de lo ocurrido aquella noche del 9 de febrero de 2024 en el puerto de Barbate: 43 años de prisión para Karim El Baqqaly, señalado como el piloto de la narcolancha que arrolló a una patrullera de la Guardia Civil, matando a dos agentes e hiriendo a otros cuatro.
Según el escrito de conclusiones provisionales, el Ministerio Público le atribuye dos delitos de asesinato por la muerte de Miguel Ángel González, de 39 años, y David Pérez Carracedo, de 43, además de cuatro delitos de tentativa de asesinato, atentado agravado y daños. A pesar de la dureza de la acusación, se contempla una atenuante por su confesión, ya que se entregó siete meses después de los hechos. La Fiscalía también reclama que indemnice a las familias con más de dos millones de euros.

Familiares de los dos guardias civiles muertos en Barbate hacen una ofrenda floral en el puerto.
El relato judicial describe una secuencia que refleja la desproporción entre medios y la violencia empleada por los narcotraficantes. Seis agentes acudieron al puerto tras detectar varias narcolanchas refugiadas del temporal. Una de ellas, pilotada por El Baqqaly, realizó varias maniobras de aproximación antes de alejarse y regresar a gran velocidad para embestir de lleno la embarcación oficial.
La colisión no fue accidental. El juez instructor sostiene que el acusado actuó con la intención de atentar contra los agentes, plenamente consciente de su condición y de la inferioridad de medios de la patrullera frente a una semirrígida de 14 metros equipada con cuatro potentes motores. El impacto resultó letal. Miguel Ángel González, buzo especializado, y David Pérez Carracedo, miembro del GAR, murieron en el acto. Los otros cuatro agentes sufrieron lesiones físicas y secuelas psicológicas.
Junto a El Baqqaly será juzgado Yassine El Morabet, para quien la Fiscalía pide tres años de prisión por atentado agravado. Se le acusa de utilizar un puntero láser para dificultar la visión y la capacidad de reacción de los agentes instantes antes de la embestida. Otros dos tripulantes de la narcolancha afrontarán un procedimiento diferente, ya que no existen pruebas de su participación directa en el ataque y solo se les atribuye un delito de contrabando.
El caso será juzgado por un jurado popular y vuelve a poner el foco sobre la creciente violencia del narcotráfico en el litoral gaditano, donde las fuerzas de seguridad llevan tiempo alertando de la falta de medios para hacer frente a organizaciones cada vez más agresivas y mejor equipadas.