| 26 de Noviembre de 2023 Director Antonio Martín Beaumont

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La ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, durante la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros, en La Moncloa.
La ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, durante la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros, en La Moncloa.

'Tarjeta roja' para Ribera por usar electoralmente Doñana desde Moncloa

Los ataques a la proposición de ley que impulsa el PP y Vox para regularizar regadíos en el Condado de Huelva le ha costado a la ministra el apercibimiento de la Junta Electoral Central.

| Manuela Herreros Andalucía

Los socialistas han caído presa del pánico ante la inminente celebración de las elecciones municipales y autonómicas y ya no saben ni donde están sentados cuando hacen declaraciones. Es lo que le ha ocurrido a la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, que se ha dedicado a lanzar duros ataques y posicionamientos totalmente parciales desde el altavoz que le otorga Moncloa como miembro del Gobierno. Sus declaraciones contra el presidente andaluz, Juanma Moreno, y la Junta de Andalucía al referirse al asunto de Doñana no eran propias de un cargo institucional y finalmente ha recibido una 'tarjeta roja' por sus comentarios.

La Junta Electoral Central (JEC) ha apercibido a la ministra Ribera, al igual que lo ha hecho con la portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez. En el caso de la amonestación que recibe la responsable de Trasición Econlógica se basa en haber vulnerado la neutralidad institucional haciendo electoralismo al haber criticado en una rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros la ley promovida por el PP y Vox  para regularizar suelos para regadío en el entorno de Doñana.

 

El artículo 50.2 de la Ley Electoral prohíbe, desde la convocatoria de las elecciones hasta su celebración, cualquier acto organizado o financiado, directa o indirectamente, por los poderes públicos que contenga alusiones a las realizaciones o a los logros obtenidos por las autoridades pública.

Pero Ribera se lanzó al cuello del PP y Vox pidiendo en su intervención que: "no dejarse arrastrar por negacionistas o por populistas, que con una alta dosis de demagogia y siempre coincidiendo con citas electorales, se prestan a hacer un uso interesado de la iniciativa legislativa de los grupos parlamentarios PP y VOX en el Parlamento andaluz".

En el caso de Ribera, la JEC señala que sus declaraciones contra el PP y Vox fueron "espontáneas" y a respuesta a una pregunta de la prensa, pero deja claro que esa "ausencia de premeditación" no mitiga su "responsabilidad" ni la "exime" del "deber de diligencia con el que debe comportarse en sus intervenciones institucionales, evitando la emisión de manifestaciones con connotaciones electoralistas".

Ribera se remolonea para hacer desaparecer las declaraciones

En definitiva, la Junta electoral recuerda en su escrito que estas "alusiones y apreciaciones valorativas con connotación electoralista podría resultar legítima en el curso de un acto de campaña o en el ordinario ejercicio de la libertad de expresión, pero no en el desempeño de la actividad institucional propia de una autoridad pública" y aunque no inicia un expediente sancionador contra Ribera si le pide que enmiende el error.

Concretamente, solicita que durante lo que resta de período electoral esas declaraciones sean retiradas de la web institucional de Moncloa, y a que "en futuros actos institucionales extreme su diligencia para evitar vulnerar el principio de neutralidad que los poderes públicos están obligados a respetar durante el proceso electoral".

 

Por último, la JEC cuestiona las alegaciones formuladas por Ribera de que actuó con "voluntad de minimizar el impactos" de las declaraciones denunciadas por el PP. La ministra esgrimió la retirada de sus palabras de la web oficial, pero el organismo arbitral constata que estuvieron allí hasta este mismo miércoles, ocho días después de realizarlas y cinco después de la denuncia, con lo que concluye que es "razonable estimar que la voluntad de minimizar el impacto" de sus palabras "ha sido escasa".