Inaugurado el Parador de Molina de Aragón: impulso turístico con vistas al castillo y a la España rural
El nuevo Parador de Molina de Aragón, el número 98 de la red, abre sus puertas tras una inversión superior a los 22 millones de euros y lo hace rozando la plena ocupación para los próximos dos meses. Con 24 habitaciones y unas vistas privilegiadas al castillo, se erige como símbolo del turismo de calidad y motor contra la despoblación.

Foto de familia de la inauguración del Parador de Molina de Aragón (Guadalajara).
El Parador de Molina de Aragón (Guadalajara) ha sido inaugurado este martes en un acto institucional que ha contado con la participación del ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu; el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y la presidenta de Paradores, Raquel Sánchez. Este nuevo establecimiento, que abrirá al público el 14 de mayo, representa un hito para la red pública hotelera al situarse ya a las puertas del objetivo de los 100 paradores con vistas al centenario de la cadena en 2028.
Con una inversión superior a los 22 millones de euros, principalmente financiada por Turespaña, el parador cuenta con 24 habitaciones, zona 'wellness', salones de eventos y espacios gastronómicos. Además, generará 35 empleos directos en una comarca duramente golpeada por la despoblación. Tanto Sánchez como Hereu han subrayado que este tipo de proyectos refuerzan la sostenibilidad turística y promueven un modelo que apuesta por la calidad y la vertebración territorial.
Durante la inauguración, García-Page ha anunciado un ambicioso plan para convertir el castillo de Molina en "el monumento más impactantemente iluminado de España", cuya ejecución culminará en septiembre. El presidente regional ha reivindicado el turismo como "industria básica" para Castilla-La Mancha y una vía eficaz para generar oportunidades donde antes había olvido.
La apertura ha sido acogida con entusiasmo: el Parador roza ya el lleno total para mayo y junio, consolidándose como un nuevo motor económico y cultural en la España vaciada.