IU le suplica a Podemos unirse para no desaparecer en Castilla y León

Reunión telemática, reproches públicos y el plazo de coaliciones a punto de cerrarse: el déjà vu permanente de la izquierda alternativa

Otra reunión más. Otra “mano tendida”. Y, sobre todo, otro intento a la desesperada cuando el calendario ya no perdona. Izquierda Unida y Podemos mantendrán este martes por la tarde un encuentro telemático para analizar un acuerdo electoral en Castilla y León que llega tarde, mal y con aroma a maniobra de última hora.

La propuesta de IU no es nueva: coalición “sin vetos” y reparto territorial de provincias para concurrir juntos a las autonómicas del 15 de marzo. Lo llamativo no es el contenido, sino el momento. La cita se produce quince días después del último “no” de Podemos y a tres días de que expire el plazo legal para registrar coaliciones, que concluye el día 30. Traducido: si esto fracasa, ya no habrá margen para lamentos.

El acuerdo de 2022 como excusa… no como solución

IU insiste en rescatar el pacto de 2022 como si fuera una fórmula mágica. Aquel acuerdo permitió a Podemos liderar cinco provincias (Valladolid, León, Salamanca, Soria y Zamora) y a IU quedarse con cuatro (Burgos, Ávila, Palencia y Segovia). Hoy, sin embargo, el contexto político es otro y el equilibrio interno también.

Mientras IU reclama ahora encabezar la coalición, Podemos evita cualquier compromiso que suponga diluir su protagonismo. El resultado es el habitual choque de egos disfrazado de debate estratégico.

Discreción exigida… después de semanas de ruido

El coportavoz de Podemos, Pablo Fernández, volvió a hacer lo que mejor se le da a su formación: criticar las formas mientras se mantiene el bloqueo. Dijo tender la mano a IU para una candidatura conjunta “sin Sumar”, al estilo de Extremadura, pero acusó a IU de falta de voluntad por airear las negociaciones en los medios.

Un argumento difícil de sostener cuando llevamos semanas asistiendo a declaraciones cruzadas, comunicados y filtraciones interesadas por ambas partes. Pedir discreción a estas alturas suena más a excusa que a condición real para el acuerdo.

IU, atrapada en su propio “frente amplio”

El coordinador autonómico de IU y candidato a la Junta, Juan Gascón, defiende que “el sentir de la ciudadanía” pasa por una candidatura fuerte de la izquierda transformadora. El problema es que IU ya ha sellado un frente amplio con Movimiento Sumar y Verdes Equo, dejando a Podemos ante el dilema de entrar en un proyecto que no controla o quedarse fuera.

IU habla de flexibilidad, de reparto proporcional y de ausencia de vetos, pero la realidad es que el liderazgo del proyecto ya está decidido… y no es precisamente compartido.

Podemos estira la cuerda hasta el límite

Desde Podemos, el candidato a la Junta, Miguel Ángel Llamas, asegura que seguirán “disponibles al diálogo hasta el último momento”. Una frase que, traducida al lenguaje político real, significa mantener la puerta entreabierta sin comprometer nada.

Mientras tanto, la formación morada ya ha cerrado acuerdos con otros actores, como Alianza Verde, reforzando la sensación de que la negociación con IU es más un salvavidas táctico que una apuesta sincera por la unidad.

Mucha retórica, poca política útil

A menos de una semana del cierre de coaliciones, el panorama es el de siempre: declaraciones grandilocuentes sobre la unidad, reproches velados y ninguna cesión clara. IU corre para no quedarse sola; Podemos espera sin moverse, confiando en que el tiempo juegue a su favor.

Si finalmente no hay acuerdo, nadie podrá fingir sorpresa. La izquierda alternativa en Castilla y León vuelve a demostrar que su mayor adversario no está enfrente, sino dentro. Y que, cuando llega la hora de la verdad, la unidad siempre llega tarde… si es que llega.