ESdiario

pactos pp - vox

PP y Vox encarrilan un pacto en Castilla y León con consejerías, vicepresidencia y “prioridad nacional”

Las negociaciones para investir a Alfonso Fernández Mañueco están “muy avanzadas”, aunque todavía no cerradas. El acuerdo repetiría la fórmula de coalición que ambos partidos ya ensayaron en la comunidad tras las elecciones de 2022.

Valladolid. 250326. El presidente del PP de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, acompañado por miembros de su formación, se reúne con el candidato de Vox, Carlos Pollán, y otros dirigentes de este partido, tras las pasadas elecciones autonómicas.  Europa Press/ Claudia Alba

Valladolid. 250326. El presidente del PP de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, acompañado por miembros de su formación, se reúne con el candidato de Vox, Carlos Pollán, y otros dirigentes de este partido, tras las pasadas elecciones autonómicas. Europa Press/ Claudia AlbaRUBEN ORTEGA

Luis Sordo
Publicado por

Creado:

Actualizado:

PP y Vox vuelven a estar cerca de entenderse en Castilla y León. Las dos formaciones ultiman un acuerdo de gobierno para facilitar la investidura del presidente popular Alfonso Fernández Mañueco, después de unas elecciones autonómicas que dejaron al PP como fuerza más votada, pero lejos de la mayoría absoluta.

Según han confirmado fuentes populares a Esdiario, las conversaciones están “muy avanzadas”, aunque todavía “no cerradas”. La negociación se ha acelerado en las últimas semanas, especialmente tras las elecciones andaluzas del pasado 17 de mayo, y apunta a un pacto que permitiría a Mañueco repetir coalición con los de Santiago Abascal.

Vox volvería al Gobierno autonómico

El acuerdo que se está perfilando incluiría la entrada de Vox en el Ejecutivo autonómico con consejerías propias y una vicepresidencia. Se trataría, por tanto, de una fórmula similar a la que ambos partidos ya aplicaron en Castilla y León después de los comicios de 2022, cuando PP y Vox compartieron gobierno hasta la ruptura de los pactos por las diferencias en torno a la acogida de menores migrantes no acompañados.

Ahora, populares y Vox tratan de recomponer el entendimiento sobre una base programática en la que también aparece el concepto de “prioridad nacional”, una expresión que ya ha sido incorporada en otros acuerdos sellados por ambas formaciones en comunidades como Extremadura y Aragón.

La inclusión de este punto resulta especialmente relevante para Vox, que ha convertido la defensa de la preferencia nacional en materia social, migratoria y de acceso a recursos públicos en una de sus principales banderas políticas.

Mañueco necesita a Vox para gobernar

Los números explican buena parte de la negociación. El PP ganó las elecciones autonómicas en Castilla y León con 33 procuradores, dos más que en la anterior cita electoral, y un 35,4% de los votos. Sin embargo, la mayoría absoluta se sitúa en 42 escaños, por lo que Mañueco necesita apoyos para garantizar su investidura y la estabilidad de la legislatura.

El PSOE quedó en segunda posición con 30 procuradores, mientras que Vox mejoró sus resultados y alcanzó los 14 escaños, uno más que en los anteriores comicios. Con esa aritmética, el bloque de PP y Vox supera con claridad la mayoría absoluta y deja a la izquierda sin opciones reales de articular una alternativa.

La negociación, por tanto, no solo responde a una necesidad parlamentaria, sino también a una evidencia política: el electorado de centro derecha y derecha ha vuelto a situar a ambas formaciones como las únicas capaces de conformar un Gobierno estable en la comunidad.

Segunda oportunidad para la coalición

De cerrarse finalmente el pacto, Castilla y León volvería a convertirse en uno de los principales laboratorios políticos de la relación entre PP y Vox. La experiencia anterior terminó con una ruptura sonada, pero el nuevo escenario electoral obliga a ambas partes a medir sus pasos y evitar una repetición de los errores que hicieron saltar por los aires la coalición.

Para Mañueco, el acuerdo supondría asegurar la continuidad al frente de la Junta. Para Vox, implicaría recuperar presencia institucional en un Ejecutivo autonómico clave y reforzar su capacidad de condicionar políticas desde dentro del Gobierno.

tracking