Mar Flores, en la picota: ahora por un lujoso regalo a Alejandra Rubio que nos deja boquiabiertos
La modelo, de 55 años, ha sido abuela recientemente. Se sincera sobre la relación con su hijo Carlo Costanzia y con la mediática madre de su nieto.

Mar Flores, en una imagen de junio de 2024.
La llegada de un nieto lo ha cambiado todo en la vida de Mar Flores. Con 55 años, la modelo ha estrenado una nueva etapa: la de abuela. Un bebé que no solo ha llenado su casa de alegría, sino que además ha servido de puente para recomponer la relación con su hijo mayor, Carlo Costanzia, tras años de desencuentros.
Ese renacer íntimo ha dado pie también a un ejercicio público de memoria. Mar se ha armado de valor y ha decidido contar su historia en primera persona en un libro autobiográfico titulado Mar en calma, que verá la luz el próximo 10 de septiembre. La sinopsis es toda una declaración: “Nadie se puso en su lugar. Nadie vio a la hija, a la hermana, a la madre, a la amiga. Nadie vio a Mar, nadie la escuchó”. Una invitación a mirar más allá del personaje mediático y descubrir a la mujer que siempre ha permanecido en segundo plano.
Y Mar está ahora en la picota, de plena actualidad y en el candelero (o candelabro que diría su compañera Sofía Mazagatos). En plena promoción de este libro, Flores ha concedido una entrevista a Vanity Fair, en la que abre su intimidad con una naturalidad poco habitual en ella. En esa parcela reservada que siempre ha protegido, sus cuatro hijos —y ahora su nieto— ocupan el centro de todo.
Como cuenta también la revista Lecturas, no podía faltar la alusión a la relación entre Carlo y Alejandra Rubio, hija de Terelu Campos. Los rumores apuntaban a cierta distancia entre suegra y nuera, pero Mar se encargó de desmentirlos con un gesto elocuente. En la entrevista revela que le regaló a Alejandra su primera joya: “Mi primera joya, que la tiene ahora Alejandra porque se la he regalado, me la compré yo”. Un detalle simbólico, cargado de significado, que no solo sella una buena relación personal, sino también el reconocimiento al papel de Alejandra como madre de su nieto.
El regalo aparece, además, en un contexto de reivindicación personal. Mar Flores ha querido dejar claro que todo lo importante en su vida se lo ha ganado por sí misma: “Mi primer coche me lo compré yo, mi primer abrigo de visón me lo compré yo, mi primera casa me la compré yo… Y mis hijos los he hecho yo. Entonces, las cosas más importantes de mi vida las he hecho yo”. Un alegato contra quienes la han acusado de vivir a costa de los hombres, y una reivindicación de su trayectoria laboral iniciada a los 17 años en un medio donde, como recuerda, se pagaba bien.
Mar Flores y Carlo Contanzia
La reconciliación con Carlo es otro de los capítulos más intensos de esta etapa vital. “El nacimiento de mi nieto ha sido un cordón umbilical que nos ha vuelto a unir… Carlo y yo hemos perdido mucho tiempo”, confiesa sin rodeos. Reconoce que su hijo mayor había crecido con ideas contradictorias, pero cree que ahora, convertido en padre, comprenderá lo difícil que es acertar en todo.
Esa complicidad recién recuperada se traslada también a lo profesional. Madre e hijo debutarán juntos en televisión en Decomasters, el nuevo programa de TVE. Ambos se muestran entusiasmados con la aventura compartida: “Compartir esta experiencia juntos es un regalo. Somos madre e hijo, nos unen muchas cosas y esta oportunidad está llena de creatividad, de ganas de aprender y de mucho cariño”, asegura Mar, feliz de poder trabajar codo con codo con Carlo en un momento de reconciliación tan simbólico.
De nieto inesperado a libro confesional, de joyas regaladas a un proyecto televisivo compartido: la vida de Mar Flores se encuentra en plena transformación. Ella misma lo resume con el título de sus memorias: después de las tormentas, llega la calma.
Chismógrafo
Mar Flores blanquea sus escándalos amorosos por un familiar muy cercano... y mediático
Jesús Manuel Ruiz