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El Rey Felipe ya no disimula la guerra con Pedro Sánchez: condena pública al presidente del Gobierno

La imposición del Toisón de Oro a Felipe González es un golpe maestro de Zarzuela, ensalzando a un crítico feroz del presidente y de todo lo que representa el sanchismo

El Rey Felipe VI y Pedro Sánchez el pasado 29 de septiembre.

El Rey Felipe VI y Pedro Sánchez el pasado 29 de septiembre.Europa Press

David Lozano
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En un movimiento que ha puesto a más de uno en La Moncloa a revisar su agenda, Felipe VI comunicó al Consejo de Ministros la concesión del Toisón de Oro —la más alta distinción de la Corona— al ex-presidente Felipe González junto a los otros dos padres vivos de la Constitución, Miguel Herrero y Miquel Roca.

Al cumplirse medio siglo del fallecimiento de Franco y del arranque del proceso democrático, el gesto parece revestido de simbolismo. Pero más allá de la ceremonia, la decisión ha sido interpretada como un puñetazo de Zarzuela hacia Moncloa, un aviso nada disimulado que ahora recorre los despachos.

Desde el entorno del Ejecutivo las alarmas están encendidas. Reconocen que ensalzar la figura de González —y no simplemente como gesto decorativo— “pasará factura”, pues envía un mensaje claro: la Corona no está neutral, al menos simbólicamente, en la pugna política. Y hacerlo precisamente cuando el líder del PSOE está al mando añade ruido al acto protocolario.

Por su parte, en Zarzuela se defiende que la distinción responde a “méritos históricos y constitucionales”; que no hay jugada política detrás del colgante dorado.

Sin embargo, fuentes cercanas al Gobierno filtran a ESdiario un malestar que roza el paroxismo: ensalzar a un crítico público como González, que cuestiona abiertamente la hoja de ruta de Pedro Sánchez, es dinamitar puentes ya maltrechos. No es casualidad. La guerra entre Zarzuela y La Moncloa no es un secreto de Estado; es un culebrón a la vista de todos, con capítulos que ESdiario ha desgranado sin piedad en los últimos meses. 

Recuerden los incidentes de la DANA en Valencia, esa catástrofe de 2024 que dejó 229 muertos y un rastro de lodo político. Mientras Sánchez huía por la puerta trasera de Paiporta ante el enfado de los damnificados –un episodio que en Palacio se vivió como una encerrona fallida–, el Rey permaneció hombro con hombro, mano con mano, como él mismo dijo en su discurso empático. 

La Moncloa contraatacó con un argumentario venenoso: Felipe VI, "irresponsable" por no seguir el ejemplo de la fuga presidencial; peor aún, "desleal" por charlar con los manifestantes que, según el Gobierno, eran ultras disfrazados. Zarzuela, indignada, diseñó un plan de contraofensiva: más Leonor en las pantallas, más presencia callejera, menos Sánchez en el centro del tablero. Un jaque mate sutil, pero demoledor.

Y no acaba ahí. Los presupuestos para 2025, ese laberinto de cifras que el Gobierno teje con tijeras afiladas, incluyeron un recorte quirúrgico a la Casa Real: de los 8,43 millones de 2024 a apenas 7,89 millones, un pellizco del 6,5% que en Palacio se interpretó como un mensaje claro de "aprieta o revientas". 

Fuentes de Zarzuela lo confirmaron a ESdiario: no es solo dinero; es simbolismo, un intento de asfixia institucional disfrazado de austeridad. Mientras, La Moncloa derrocha en sus caprichos: millones para fichar a David Broncano o Andreu Buenafuente en TVE, presupuestos hinchados para programas como La Revuelta o la fracasada La Familia de la Tele –que se hunden en audiencias sonrojantes, con cuotas por debajo del 10% y un despilfarro de 5,3 millones solo en el segundo– y un control férreo sobre el ente público que huele a colonización.

Hablando de TVE, ahí late el epicentro de la refriega. En septiembre de 2025, el arrinconamiento de Audiencia Abierta –ese oasis informativo dedicado a la agenda real– fue el detonante. No lo suprimen del todo, "porque sería un escándalo", pero lo relegan a un rincón oscuro, suprimiendo su cobertura internacional de la Corona. 

En su lugar, millones para el sanchismo televisivo: Pepa Bueno al frente de los Telediarios, Silvia Intxaurrondo como "ministra 23", Jesús Cintora dictando editoriales. Y los sketches, ay, los sketches: parodias que mofan al Emérito con canciones de Sergio Ramos.

Esta no es una riña de vecindario; es una guerra soterrada que ESdiario le ha venido contando. Recientemente, filtraciones en octubre de 2025 sobre un juicio por acoso laboral en Zarzuela que afecta a Doña Sofía, orquestado por digitales sanchistas como eldiario.es; recogidas de firmas contra el Emérito impulsadas por Público con el visto bueno de La Moncloa.

En este tablero de ajedrez, el Toisón a González es el movimiento que descoloca totalmente a Sánchez en su peor momento.

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