Nuevo ataque de Pedro Sánchez al Rey Felipe: inédita operación interna en TVE contra la Casa Real
La Moncloa sigue su plan contra la monarquía y, mientras gasta millones de euros en David Broncano o Andreu Buenafuente, recorta el programa Audiencia abierta y suprime la cobertura en el extranjero de la Corona

El Rey Felipe en un despacho con Pedro Sánchez en el Palacio de Marivent,
TVE ha vuelto a mover ficha, y lo ha hecho en un terreno minado: la relación entre Pedro Sánchez y la Corona. La decisión de arrinconar Audiencia Abierta, el veterano programa que desde hace más de una década relata con rigor la actividad del Rey Felipe VI y la Familia Real, lleva la firma de José Pablo López, presidente de RTVE y el auténtico títere de Sánchez en la televisión pública. El programa queda relegado, a lo largo de este artículo se lo contamos...
El resultado es claro: según cuenta el portal Monarquía Confidencial, y ha comprobado ESdiario, el programa pierde viajes internacionales y se relega a un horario imposible, los sábados a las diez de la mañana. No es una cancelación formal, pero sí una forma de apagarlo poco a poco. Desde el equipo lo describen sin rodeos: “no se atreven a quitarlo porque tiene buena audiencia y sería un escándalo, así que lo esconden”.
El movimiento no sorprende. Desde la llegada de Sánchez a la Moncloa, las tensiones con la Casa Real han sido continuas. La exclusión de Felipe VI de actos en Cataluña, su marginación en conmemoraciones oficiales o la presión para reducir su visibilidad pública han marcado un patrón. Esa guerra dejó de ser soterrada cuando públicamente, y tras la visita de ambos a Paiporta por la DANA de Valencia, se evidenciaron las diferencias, con un presidente huyendo del lugar y dejando a los Reyes y a Carlos Mazón solos ante los incidentes vecinales.
Y ahora, con López como ejecutor dócil de las consignas del Gobierno, RTVE parece haberse convertido en un instrumento más de esa estrategia.
El contraste resulta insultante si se mira el resto de la programación. Mientras se arrincona a Audiencia Abierta, la dirección de RTVE invierte millones en nombres que hacen sonreír a Moncloa: David Broncano fichado a golpe de talonario, Andreu Buenafuente recuperado con mimo, Pepa Bueno pilotando el Telediario, Silvia Intxaurrondo, la ministra 23 de Sánchez, o Jesús Cintora y Javier Ruiz dictando la línea editorial, todos ellos con sueldos y presupuestos totalmente millonarios. La televisión pública, que debería garantizar neutralidad, se pliega sin disimulo a los intereses de Sánchez.
Y sin embargo, Audiencia Abierta no es un problema de audiencia. Creado en 2012 para acercar al ciudadano la actividad de la Jefatura del Estado, se había consolidado en segunda posición en su franja, solo detrás de Informe Semanal. Suprimir coberturas internacionales o dejar que la Pascua Militar llegue a la pantalla cuando ya está caducada no responde a criterios profesionales, sino políticos.
La gran diferencia entre TVE y Telemadrid
La paradoja se hace más evidente al mirar a Telemadrid. Allí, Cámara Real, impulsado por Isabel Díaz Ayuso, no solo se mantiene, sino que se ha blindado para al menos cuatro años más. En la televisión autonómica madrileña, la Monarquía tiene espacio garantizado. En RTVE, en cambio, se ejecuta el plan de Moncloa para recortarla.
Lo admiten incluso voces internas: “no le gusta a Sánchez”, dicen en los pasillos, convencidos de que detrás de cada decisión está la voluntad de restar visibilidad al Rey. Y José Pablo López es quien aplica esas consignas con precisión milimétrica.
El futuro de Audiencia Abierta se tambalea. Lo que en apariencia era un ajuste de programación se ha convertido en símbolo de la pugna entre Sánchez y la Monarquía. La televisión pública, que debería ser garante de imparcialidad, se ha transformado en un campo de batalla ideológico donde la Corona siempre sale perdiendo. Otro capítulo de la estrategia del Ejecutivo para erosionar al Rey Felipe, mientras en Zarzuela observan con creciente inquietud cómo la figura del Jefe del Estado se apaga en la pantalla que debería mostrarla con respeto institucional.