ESdiario


Doble vara del Emérito con sus yernos: 'palo' a Marichalar y blanqueamiento a Urdangarin

Juan Carlos critica tímidamente a Marichalar por la "falta de autoridad" que llevó a Froilán a una vida desordenada de fiestas y peleas. 

El Rey Juan Carlos

El Rey Juan CarlosEuropa Press

David González
Publicado por

Creado:

Actualizado:

El contenido de Reconciliación, las polémicas memorias del Rey Emérito, poco a poco va filtrándose en la prensa española tras la publicación de su edición francesa. En el libro pilla todo el mundo: familia real, políticos y figuras clave de la historia reciente de España. También repasa a sus yernos. Eso sí, con ninguno carga las tintas como con su nuera, la reina Letizia.

Es público y notorio que no tenía una gran cercanía con Jaime de Marichalar, casado con la infanta Elena entre 1995 y 2007, en 'Reconciliación' le hace un tímido reproche con respecto a la educación de su nieto Froilán. "El divorcio de sus padres y cierta falta de autoridad parental lo llevó a una vida desordenada", escribe.

Así describe Juan Carlos I los años más polémicos de su nieto mayor: "Alimentaba la crónica de sucesos por su comportamiento poco ejemplar: iba de fiesta en fiesta, de discoteca en discoteca, se veía envuelto en peleas y malas compañías. Estaba abandonado a su suerte. ¡Qué desperdicio! Me entristecía mucho". Según el relato del que fuera Jefe del Estado durante 39 años, fue su hijo Felipe VI quien tuvo que intervenir: "Como cualquier abuelo, sufría al verlo hundirse en una crisis por la que pasan muchos adolescentes. Era un blanco fácil para los aficionados a los chismes. Vivía acosado por los paparazzi que documentaban su deriva. Mi hijo lo convocó al palacio para reprenderlo. Entonces le propuse venir a instalarse a Abu Dabi, donde podría ayudarlo a encontrar trabajo y alojamiento. No lo aceptó de inmediato; se tomó un tiempo para reflexionar y pasar las fiestas de fin de año en España. Luego tuvo el valor de dar el paso".

Una decisión que fue un acierto para el futuro de su nieto. "En apenas un mes se transformó. Es una alegría inmensa verlo florecer así … no imaginaba que en tan poco tiempo pudiera cambiar de esa manera. En un día se acomodó a una vida sana y recta. Empezó a hacer deporte y régimen. Se dedicó intensamente a su trabajo. Se ocupaba de la logística de la COP28. Era el primero en llegar al despacho y el último en marcharse", cuenta en el libro. "Nada podría darme más satisfacción personal que tener a mi lado a mi nieto, convertido en un joven equilibrado y alegre. Solo necesitaba que se le diera una oportunidad. Me alegra haber podido hacerlo", remata.

En cuento a Iñaki Urdangarin no sólo cuenta que le dolió "en el alma verle entrar en prisión", sino que hace una revisión del Caso Nóos bastante beatífica con respecto a la intervención de su yerno de quien asegura que actuó así "por ingenuidad y seguramente por ligereza" porque "le da su confianza" a Diego Torres y "firma sin rechistar todos los papeles que le pide". Vamos, que le echa el muerto al socio de su yerno que acabó en prisión "sin ningún trato de favor", un hecho que "afectó mucho" a su hija Cristina. Además, denuncia que se vulneró la presunción de inocencia con su hija y su yerno.

Eso sí, lo único que le echa en cara a Iñaki Urdangarin es su infidelidad con Ainhoa Armentia. Un ejercicio de cinismo cuando él confiesa sus infidelidades a doña Sofía en el libro. Eso sí, él sólo reconoce 'dos deslices'.

tracking