Encarnita Polo siempre se consideró la viuda de su exmarido: la frase inédita que lo demuestra
La recién fallecida cantante en trágicas circunstancias nunca consiguió volver a encontrar a su media naranja. ¿La razón? Su ex Adolfo Waitzman. ESdiario tiene las pruebas que confirman esta teoría.

Antonio Montiel con Encarnita Polo.
La folclórica que triunfó en los años 60 y 70 tuvo un gran amor en su vida. El único. Nunca más consiguió encontrar a su media naranja. ¿La razón? Adolfo Waitzman siempre estuvo en la mente y el corazón de Encarnita Polo a pesar de todo lo vivido en los nueve años de matrimonio y posteriormente le hizo perder su casa de Madrid. Fue su amor en vida y una vez fallecido.
Chismógrafo
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Jesús Manuel Ruiz
Hay una anécdota que recuerdan algunos amigos íntimos de Polo tras el fallecimiento por estrangulamiento en la residencia de ancianos Los Decanos en Ávila.
Encarnita Polo se consideraba la viuda del padre de su hija aún después de separarse legalmente. El día que fallece Waitzman en mayo 1998, protagoniza una situación que se enmarca entre el escenario simpático y tierno. De camino a un cementerio judío donde fue enterrado el ex marido de Encarnita por sus creencias religiosas tuvo lugar un rifirrafe entre Polo y la pareja en aquel momento del fallecido, la vedette argentina Gogó Rojo.
La artista fallecida hace tan sólo una semana se empeñó que su vehículo tenía que ir detrás del coche fúnebre y no la actual pareja de su marido. En un coche se encontraba Gogó Rojo y la primera hija de Adolfo de una relación anterior a la intérprete de Pepa Bandera y en otro coche circulaba Polo con dos íntimos amigos entre ellos el pintor Antonio Montiel.

Antonio Montiel y Encarnita Polo eran grandes amigos.
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Maribel Fernández
Encarnita Polo quería dejar claro que allí tan solo había una viuda y era ella. No había otra. Bajo ningún concepto. Ella era la mujer y la otra una pareja más. La razón que argumentaba era que nunca se había divorciado de su marido. El proceso se quedó en una separación judicial y no divorcio. Nobleza obliga.