Malestar en el Ejército: Zarzuela genera un gran revuelo en el primer vuelo de la Princesa Leonor
La comunicación oficial de la Casa Real ha difundido imágenes de la heredera pilotando el Pilatus PC-21. Son imágenes y vídeos que no corresponde al mismo día y ello ha provocado muchas dudas y especulaciones, en este caso infundadas.

La Princesa Leonor en la Academia General del Aire y del Espacio el 19 de diciembre.
En las pistas de la Academia General del Aire y del Espacio de San Javier, en Murcia, la Princesa de Asturias ha marcado un nuevo capítulo en su formación militar. Tras meses de preparación rigurosa, Leonor de Borbón completó su primer vuelo en solitario a bordo de un Pilatus PC-21, el avión de entrenamiento estándar del Ejército del Aire. Un momento que, en teoría, debería haber sido celebrado sin reservas, pero que ha terminado envuelto en un debate inesperado por un detalle aparentemente menor: las imágenes difundidas por la Casa Real.
El vuelo real, la conocida como "suelta" entre los aviadores, se realizó en un aparato con matrícula específica, el 792-14. Sin embargo, entre las fotografías y vídeos compartidos para ilustrar el logro, se colaron instantáneas de sesiones previas en otro Pilatus, el 792-12. Esta mezcla de momentos distintos del entrenamiento –fases iniciales con instructor, simuladores y vuelos acompañados– ha generado confusión en redes sociales y foros especializados en aviación militar. Algunos interpretaron que no todas las imágenes correspondían al vuelo solitario propiamente dicho, alimentando dudas sobre la transparencia del proceso.
Fuentes cercanas a Zarzuela insisten en que todo se ajusta al protocolo: la Princesa Leonor ha superado con éxito la formación teórica, las horas en simulador y los vuelos de instrucción necesarios para volar sola. "Es una alumna brillante y constante, como cualquier otra", comentan desde la Academia, destacando que su programa, aunque adaptado a su futuro rol institucional –un año por cada arma, sin aspirar a funciones operativas–, mantiene la exigencia y la disciplina militar. Cuando llegue el momento, como futura reina, ostentará el mando supremo de las Fuerzas Armadas, y esta preparación busca precisamente dotarla de conocimiento real sobre el terreno.
Tal y como ha podido saber ESdiario, el lío generado por esas fotos ha provocado cierto malestar en el Ejército del Aire, especialmente en la Academia General del Aire (AGA) de San Javier. Entre instructores y alumnos veteranos circula la sensación de que la difusión sin un contexto más preciso resta valor al esfuerzo colectivo y al rigor del entrenamiento. "Es un hito importante, pero la confusión innecesaria distrae de lo esencial: que ha volado sola y lo ha hecho bien", apunta una voz interna. Nadie cuestiona el éxito de la princesa, pero sí lamentan que un detalle de comunicación haya eclipsado la pureza técnica del momento.
Al final, este episodio recuerda que, incluso en hitos institucionales, la precisión importa. Leonor avanza en su camino hacia el trono con paso firme, equipada no solo con el zahón anti-G y el parche que acredita su suelta, sino con una experiencia que pocos futuros jefes del Estado pueden presumir. El cielo, por ahora, parece despejado, aunque con alguna turbulencia mediática de fondo provocado por alguna que otra torpeza a la hora de comunicar. Errores claramente evitables.
Chismógrafo
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David Lozano