lugares comunes del corazón
La mansión de Camilo Sesto convertida en el símbolo del drama de Sheila Devil: caos y abandono
La espectacular vivienda de Torrelodones, valorada en casi un millón de euros, acumula basura, desorden y quejas vecinales mientras su heredero lucha contra sus adicciones en un proceso de rehabilitación que genera esperanza en su entorno.

Sheila Devil en su chalet.
La mansión que Camilo Sesto mandó construir en 1975 y que convirtió en su refugio durante más de cuatro décadas se ha transformado, seis años después de su fallecimiento, en el triste escenario de la vida de su hijo Camilo Blanes, conocido como Camilín, y hoy como Sheila Devil tras anunciar su proceso de transición de género.
La propiedad, situada en una de las zonas más exclusivas de la localidad madrileña a unos 30 kilómetros de la capital, fue el principal activo inmobiliario que Camilo Sesto legó a su heredero universal. Con 450 metros cuadrados construidos sobre una parcela de 5.037 metros cuadrados, la casa cuenta con cinco dormitorios, cuatro baños, amplio jardín, piscina, garaje, trastero y cuarto de calderas. Su valor estimado ronda los 800.000 a 950.000 euros, según las últimas valoraciones del mercado inmobiliario.
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Sin embargo, lo que en su día fue una vivienda de lujo aparecida en revistas del corazón se ha convertido en un lugar de evidente deterioro. Desde que Sheila Devil se instaló allí tras la muerte de su padre en 2019, las imágenes que ella misma ha compartido en redes sociales y las que han trascendido muestran un interior sumido en el caos: suelos cubiertos de cajas, objetos acumulados, mobiliario antiguo sin mantenimiento, suciedad generalizada y una clara falta de reformas. Vecinos de la zona han llegado a denunciar públicamente el abandono de la finca, con acumulación de basura en el exterior, malos olores y residuos amontonados que han generado quejas formales.
Fuentes cercanas describieron el interior de la casa como “un poblado indio”, un espacio saqueado y devastado donde desaparecieron numerosos recuerdos valiosos del cantante: instrumentos musicales, discos de oro y platino, cuadros y joyas cuyo paradero sigue siendo incierto.
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A pesar de percibir anualmente alrededor de 200.000 euros por los derechos de autor de la obra de Camilo Sesto, Sheila mostró durante mucho tiempo nulo interés en renovar la propiedad o en abandonar ese búnker personal en el que apenas salía, desplazándose en patinete eléctrico y tratando de pasar desapercibido, a menudo con pelucas y actitudes que desconcertaban a quienes lo veían.

Mansión de Camilo Sesto.
Sin embargo, 2026 ha traído un giro esperanzador. A principios de año trascendió que la heredera del intérprete de Algo de mí se encuentra en un lugar seguro realizando un proceso de rehabilitación y desintoxicación, tras un duro trabajo de persuasión liderado por su madre. Esta noticia ha sido recibida con alivio por su entorno más cercano, que confía en que marque un antes y un después en su vida. Mientras tanto, la mansión de Torrelodones quedó temporalmente desocupada, y recientemente se informó de un nuevo intento de robo frustrado en la vivienda, lo que ha aumentado la preocupación por su seguridad y conservación.
La espectacular residencia que simbolizó el éxito y el glamour de Camilo Sesto permanece, por ahora, como un reflejo del difícil camino que recorre su hijo: entre el legado millonario que recibió y la lucha personal que aún no termina. Su futuro, al igual que el de esa casa que un día brilló en las portadas, sigue dependiendo de si Sheila Devil logra salir definitivamente del caos que lo ha envuelto durante estos años.