Zarzuela firme: la decisión que aleja a la Princesa Leonor de la Familia Real británica
La gestión de la comunicación digital de la Corona y de su heredera sigue siendo muy conservadora. Ahora la Fundación Princesa de Asturias ha dado un paso sorprendente pero la Casa Real echa el freno

La Familia Real el pasado enero. Photo by Nikos Chalkiopoulos/Intime/Athena Pictures/Shutterstock.
Mientras la Fundación Princesa de Asturias aterriza de estreno con perfil propio en LinkedIn para dar visibilidad corporativa y profesional a sus proyectos, la Casa Real española se resiste a dar el salto definitivo al nuevo tablero digital para la figura de la Princesa Leonor. Es la diferencia que marca Zarzuela frente al modelo mucho más desinhibido y empresarial de los británicos Windsor y la Familia Real del Reino Unido.
La monarquía británica ha convertido las redes en una extensión natural de su operatividad diaria. Publica ofertas de empleo reales en LinkedIn —desde curadores de arte hasta expertos en comunicación digital—, gestiona perfiles con agilidad y no duda en usar cada plataforma como herramienta de conexión directa con la sociedad y el tejido productivo.
En Londres entienden que, en pleno siglo XXI, la Corona no puede permitirse quedarse al margen del ecosistema digital sin perder relevancia, especialmente ante una generación Z que consume información de forma fragmentada y visual.
En cambio, tal y como recoge el portal Monarquía Confidencial. desde Zarzuela la consigna es otra: prudencia, control y consolidación. Fuentes cercanas a la Casa del Rey confirman que, a corto plazo, no hay planes para abrir nuevos perfiles en redes sociales, ni siquiera para ofertar puestos de trabajo o hacer networking profesional. “Ya se lanzó la cuenta de Instagram, está siendo un éxito y con esto trabajamos”, transmiten con rotundidad. Esa cuenta oficial se ha convertido en el canal preferente para mostrar el lado más humano y cercano de los Reyes Felipe y Letizia y de sus hijas Leonor y Sofía, sin caer en la sobreexposición ni en dinámicas que diluyan el carácter institucional de la institución.
La Fundación Princesa de Asturias, presidida honoríficamente por Leonor de Borbón, ha optado por un camino propio y más técnico: abandona el nombre directo de la heredera en su imagen corporativa y busca un perfil serio, orientado a la excelencia, los premios y el mundo empresarial. Es un movimiento lógico y coherente con su naturaleza, pero que vuelve a poner sobre la mesa la cautela con la que Zarzuela maneja la proyección digital de la futura Reina.
Mientras los Windsor, la Casa Real británica, trata las redes como un tablero más de su estrategia de modernización permanente, la Casa Real española prefiere avanzar con paso medido, priorizando calidad e impacto visual sobre la colonización exhaustiva de todas las plataformas. Con la Princesa Leonor ya a punto de concluir su formación militar y muy cerca de asumir mayores responsabilidades institucionales, la presión por una presencia digital más completa irá en aumento.
Pero, por ahora, Zarzuela marca distancias: prefiere un perfil de la red social Instagram exitoso y controlado antes que arriesgarse a un LinkedIn o cualquier otra red donde la monarquía española aún no se siente plenamente cómoda operando como si fuera una empresa más.
Es, en definitiva, la diferencia que separa a dos modelos monárquicos en la era digital: los Windsor, que corren; y Zarzuela, que prefiere caminar con paso firme y sin perder nunca la dignidad institucional.
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